Nos levantamos pronto y cogimos las bicis para bajar Laza y luego subir Larrau (por el lado sencillo, je, je) Cómo se nota que este año no he andado nada, y es que me tocó sufrir en la ascensión, sobre todo al principio hasta que cogí un ritmo bueno, bueno para mí, claro, osea lento. Arriba hacía un día de los de flipar, un sol que dejaba ver los Pirineos hasta donde no alcanzaba la vista. Impresionante, sólo por eso ya merecía la pena toda la sudada de la ascensión.
Primero pasó la caravana que va tirando regalos. Los más valiosos sin duda unas gorras que nos salvaron porque pegaba el sol que no era ni medio normal. Pero lo mejor estaba por llegar. En cabeza llegaron Gorka Berdugo y Txente García Costa, los dos navarros, así que ambos esprintaron para ver cual era el primero en entrar en Navarra (la cima de Larrau) y fue Txente. Luego llegaron un par de franceses que estaban escapados al principio con Gorka y Txente pero que se habían quedado atrás. Luego Iban Mayo y después el pelotón con los maillots blanco y amarillo encabezado por Rasmussen para coger los puntos de la montaña. Luego ya un rosario de corredores hasta que llegó el ‘autobús’ con todos los que subían a un ritmo más lógico siendo el puerto que era.De ahí ya para abajo y a subir de nuevo Laza para llegar al coche. En Isaba vimos el final de etapa en el polideportivo porque habían puesto una pantalla para que lo viera todo el mundo donde Rasmussen ganó aunque Contador le dio mucha guerra. Bonito final de etapa acompañado de unas buenas migas.
Luego llegó lo peor. La retirada de Rasmussen. A primeros de año estuvo entrenando en Dolomitas cuando el había dicho que se iba a México. Y por este engaño no le dejan seguir. No ha dado positivo ni nada. Lo peor de todo a mi entender es que esto se sabía hace ya unos cuantos días y no le habían echado. Le han dejado seguir para nada, si era culpable antes lo era ayer y viceversa. Entonces, ¿por qué llevaba corriendo estos últimos días? Y todo esto basado en el rumor que ha levantado un exciclista italiano que dijo que le vio por allí, osea sin provar nada.
Yo creo que para pegarse esos tutes que le hacen darse tienen que meterse algo, ¿el qué? ni idea, pero después de un tute como el de ayer no sé cómo pueden montarse hoy otra vez en la bici. Queremos que sean “limpios” pero ponemos etapas que no son humanas. No tiene ninguna lógica. Y encima se da más caña al ciclismo que a otros deportes, porque yo me creo que un futbolista pueda triunfar con su técnica sin forzar el cuerpo hasta niveles insospechados, pero ¿pueden un esquiador de fondo, un maratoniano, un triatleta, un culturista, un… exprimir el cuerpo como lo exprimen con alubias con chorizo? Yo creo que necesitan ayuda médica.
Para eso están los controles, al que le pillan, a la calle un tiempo y ya está, pero al que no le pillan: es inocente y punto. ¿Por qué nos parece indudable la presunción de inocencia para nosotros y para ellos no?
De todas formas me sigue encantando el ciclismo y los ratos que pasé ayer en la cima de Larrau fueron una gozada. Desde luego que en ningún momento pensé en testosterona, glóbulos rojos o cosas de esas. Aupa el ciclismo y aupa el Euskaltel.
Más valen unas imágenes que mil palabras, y mucho más valen esas imágenes más cuando son mías… las palabras, digo…
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