15 diciembre 2008

PUENTE DE DICIEMBRE

El sábado estuve por Gasteiz disfrutando del típico día invernal de Gasteiz… venga llover… Así que lo dediqué a estar sobre todo en casa. El domingo fui con Patxi y Arantzazu a Izaba a esquiar un poco en la estación de fondo de Abodi.

Allí nos juntamos con Karlos, Mamen, Aitor y Bego por la mañana y luego vinieron Klemen y Rakel con un ‘regalito’ para mí. Traían mis “nuevos” skis de travesía. Uno del Lizardi los ponía a la venta porque no le gustaba mucho lo de la travesía y debía ser más o menos de mi altura. Karlos vio el anuncio y me lo pasó. Una buena oferta porque ahora tengo el kit completo con palos, skis, focas, cuchillas y botas. El día nos salió bastante bueno con algo de niebla a ratos, pero por lo demás bastante bien. Nos quedamos todos a dormir en Izaba menos Patxi y Arantzazu y como siempre la cena fue en el Tapia. Se nos unió también a la cena Aitor Gope. Para dormir me tocó con los dos Aitores.

El lunes tocaba el estreno en serio de los skis de travesía (el domingo había hecho un pequeño estreno para confirmar que las botas me quedaban bien) Nada menos que la subida al Ori, para alguno seguramente sencilla, pero no estoy yo tan seguro. El primer tramo por la carretera bastante sencillo, pero al llegar a la altura del túnel donde corona el puerto de Larrau nos echamos pa’l monte y ahí empezó lo duro. La subida había que hacerla en zig-zag, así que pude practicar la vuelta María (en una de ellas me caí) Hasta que llegamos a un collado donde nos quitamos los skis y empezamos a andar con crampones y piolet. Era también mi estreno con estos artilugios montañeros. La subida ya era casi ‘vertical’ (seguro que no era nada, pero a mí me lo parecía) así que el pecho tiraba que no era ni medio normal y tenía que parar para recuperar el aliento. Está claro que no estoy acostumbrado.

Por fin llegamos a la cima y a empezar a bajar… otra vez a sufrir. Después de lo justo que había llegado arriba no tenía casi fuerza en las piernas así que primero con los crampones y luego con los skis no disfruté lo que tenía que haber disfrutado. Pero bueno, muy contento con mi primer contacto con la travesía. Al llegar a la estación de Abodi yo no hice fondo (Aitor y Karlos sí que se unieron al resto) y yo me quedé en el bar comiendo un bokata de lomo y pimientos… impresionante de bueno.

El sábado siguiente fui a la Covatilla a hacer un poco de travesía, pero después de una hora lo tuve que dejar porque la ventisca era insoportable. Otra vez sería. Pero el último finde del año en Badajoz tampoco fue… con esto de la edad cada vez nos hacemos más ‘vulnerables’ y después de un achaque lumbar me pasé todo el fin de semana tumbado en la cama y en el sofá, salvo un rato el sábado para ir a una fisio a que me diera un masaje en la espalda… “¿y que hacemos ahora? no puedo reaccionar, no me digas que son cosas de la edad…”

04 diciembre 2008

VIDEOS MARCHA BTT

Bueno… como he dicho alguna vez… más vale tarde que nunca…
Así que como un par de meses después de la marcha aquí cuelgo unos videos de la marcha. Estos primeros son montaje del menda con unas imágenes de Erlantz.
Os vais a aburrir de ver ciclistas, a ver quién es el valiente que ve todos!!!











También cuelgo un par de videos de participantes que se lo han currado.


01 diciembre 2008

III DESCENSO INTERNACIONAL RÍA DEL NERVIÓN

El sábado teníamos cena de cuadrilla. Esta cena la hacemos desde que hace ya unos cuantos años, nada menos que en 1.990, dos cuadrillas de San Román y Korres se fusionaron en una única tras unas fiestas de Bujanda. Desde entonces han pasado ya 18 años nada más y nada menos, y es que parece que hemos estado desde siempre, ¿no?
Anda que no hemos pasado de todo por las fiestas de la montaña, en las acampadas de supervivencia por Pirineos, por Kutxi, en Noja… Ay, que me pongo nostálgico… Quién nos ha visto y quién nos ve…
Tras un pote en el Inn (lugar de inicio de las marchas últimamente como antes lo fueron el Jaztepi o el Aratz) nos fuimos a cenar a la Bilbaína. Estuvimos 8 de los 10 integrantes, por Korres: Raúl Larrauri, Raúl Pérez, Diego Sagas y Diego Api (faltaba Gustavo), por San Román Juankar, Karlos, Edu y yo (faltaba Ritxar)
La primera sorpresa de la noche la dio Diego Sagas, llegando 5 minutos antes de la hora en la que habíamos quedado. No sé cuantas veces habremos quedado con él y yo creo que esta vez ha sido la primera vez que llega puntual (a ver si no es la última).
La cena estuvo bien, amenizada con tinto para todos menos para “konk”, que se tuvo que pillar un Lambrusco… hay cosas que no cambian. Después de cenar fuimos a echar un pote al Estitxu donde estuvimos con Izaskun, y claro, salió el tema de la cena de Sanro el 28 de febrero… todavía no estoy seguro de que por fin vaya a salir adelante… Y aquí se acabó la noche para mí porque el domingo me tenía que levantar a las 7 para ir a remar, así que me quedaron 5 horas de sueño.

El 23 de noviembre se celebraba el III Descenso Internacional de la Ría del Nervión, que salía del ayuntamiento de Bilbao, pasaba por Erandio, Barakaldo, Sestao, Portu, Santurce, acabando en Getxo. En total, 12,5 km
Habíamos quedado a las 8 para montar las furgonas en el carro Karlos, Bruno, Felix y yo. 4 piraguas para un carro gigante, así que fue sencillo ordenarlas. Por el camino llovía y llovía, así que nos iba a tocar mojarnos casi seguro… Dejamos las piraguas en la zona del Ayuntamiento y nos fuimos con el coche hacia Getxo, donde acababa la prueba para volver en autobús y así tener todo allí al acabar la prueba. Arriba nos estaban esperando Mamen y Carico que harían también la prueba.

Como siempre a última hora con todo, preparando la piragua, los cubres, los neoprenos, las inscripciones…. cuando estaban a punto de dar la salida. Nos montamos en las piraguas y Bruno se colocó por adelante para salir con los buenos. Nosotros íbamos Mamen y Karlos en un K2, Carioco en un K1 y Félix y yo en otro K2, con idea de tomárnoslo con más tranquilidad.
Cuando estábamos montados ya apareció Klemen por ahí arriba dando unos ánimos (¡vaya escaqueo que se había pegado!) Dieron la salida y empezamos a remar, como siempre nos acordamos que es muy importante calentar antes de practicar cualquier deporte, así que… nada, no hay tiempo, así que a remar directamente. En nuestro K2 yo iba adelante y Félix detrás. Después del desorden inicial nos vamos juntando los 5 (todos menos Bruno) para ir más o menos juntos. Carioco estaba que si me ponéis el timón, que si me lo quitáis porque no estoy acostumbrado… así que nos volvió un poco locos. El tiempo al final aguantó bastante bien porque nos cayó un ligero txirimiri a la altura del Guggenheim pero luego ya no nos mojamos.
A la altura de Sestao, después de hacer algo más de la mitad Mamen nos ofreció unos pequeños phosquitos que nos supieron a gloria, desde luego da gusto ir con gente así!!!

Después de pasar el puente colgante se acababa la ría y tras girar a la derecha nos dirigimos hacia el club náutico de Getxo enfilando la línea de meta. Nos costó hora y media más o menos.
Tras una buena ducha (por la falta que hacía, no por la temperatura del agua que estaba helada) esperamos a la entrega de premios y al sorteo de material. Después de mucho esperar se oyó mi nombre, me había tocado algo, un pullober de London (irá a juego con mis camisetas de chaval). Desde luego me salió el día redondo. En la zona de meta estaban Itsaso, Jairo, Rakel y Klemen que vinieron a comer con nosotros al centro de Bilbo. Llegamos a comer a las 3 y media y hasta que nos pusieron mesa nos sentamos como a las 4 y media. Después de una buena comida salimos de comer ya de noche!!! Para despedimos fuimos al bar de AEK en Bilbo donde tienen la sociedad Lizardi (qué camisetas más bonitas tienen… a ver si algún año consigo que me vendan alguna… aunque no sea más que por no aguantarme!!!) Y de ahí ya vuelta a Gasteiz.

El último finde de noviembre en el polideportivo de La Granadilla (Badajoz) se celebraba el Campeonato del Mundo Trial Indoor de las Naciones. Participaban España (Albert Cabestany, Adam Raga, Toni Bou), Inglaterra (Dougie Lampkin, James Dabill, Michel Brown) y Japón (Takahisha Fujinami, Tomoyuki Ogawa, Tsuyoshi Ogawa) No mucha gente en el pabellón (media entrada o así) para ver a unos tíos que controlan mucho del tema. Había un montón de campeonatos del mundo indoor y outdoor. Desde luego que son unas máquinas. No sé cómo la gente no se anima más a estas cosas porque la entrada era también barata. Una pasada verles. Al final ganó España, Japón segundo y terceros los ingleses.









18 noviembre 2008

44 BEHOBIA SAN SEBASTIÁN

Antes de llegar el finde de la Behobia, contar que ese jueves estuve viendo en el festival de teatro de Badajoz la obra “Boris Godunov”, de La Fura dels Baus. Ésta es la presentación que hacen de la obra:
“Este espectáculo tiene como punto de partida el secuestro del Teatro Dubrovka de Moscú por parte de un grupo terrorista en el año 2002. El hecho de que este secuestro tuviera lugar en un teatro nos impactó y nos hizo reflexionar. El teatro, nuestro lugar de trabajo habitual, había sido el escenario de una macabra función donde los espectadores se habían convertido en involuntarios actores. En el espacio de la función había tenido lugar una tragedia real.
Así pues, partiendo de ese hecho real, hemos creado una ficción que no intenta reproducir lo que allí pasó. Aquellos hechos no han sido más que el punto de partida, la inspiración para crear una nueva ficción. Hemos querido alejarnos también de cualquier concreción política y geográfica. No queremos hablar de unos terroristas en particular sino de conceptos universales, que son inherentes al ser humano en cualquier época: la lucha por el poder, la violencia como método para imponer unas ideas y la corrupción de las estructuras de poder que acaba castigando siempre a víctimas inocentes.
Por eso escogimos Boris Godunov como la obra que se está representando cuando los terroristas irrumpen en el teatro. El clásico ruso de Alexander Pushkin nos habla, desde el siglo XIX, de una realidad bastante parecida a la que padecemos hoy. Por desgracia, el ser humano sigue cayendo, una y otra vez, aunque pasen años o siglos, en los mismos errores.
Creemos que la mejor forma de combatir nuestros miedos es enfrentarse a ellos. Así, nuestro Boris Godunov pretende acercar al espectador, desde el terreno de las emociones, a un tema que nos preocupa a todos.
”
La obra en sí es una doble historia entre la obra inicial Boris Godunov y los hechos que pasaron durante el secuestro, cruzándose ambas historias a lo largo de la obra. Se nota que el grupo es quién es y las tablas que tienen. Simplemente una obra espectacular.

Ese finde tenía ganas de que llegara, porque me habían dado muy buenas referencias de lo que se sentía al correr la Behobia, así que a ver lo que pasaba. Como contrapartida me perdía la feria de Kanpezo, pero bueno, en todos los sitios no se puede estar.

El viernes a la noche dimos una vuelta por Gasteiz porque los del bokata eguna ‘desplazaron’ tal efeméride a un viernes para que pudiera asistir un ‘pacense’ como soy yo. Así que bokata por Kuesta y unos potes recordando el ambiente de Kutxi, que hacía mucho que no estaba. Estuvimos cenando Elvi, Marta, Raúl autobuses y yo, en el 7, luego café en el Aldapa y un pequeño poteo. Nos encontramos con Karlos Langarika, Carioco, Itxaso y Jairo y entre las dos cuadrillas acabamos en el antiguo Kashba (que no sé ni como se llama ahora) llegando a casa a eso de las 5 de la mañana… por lo menos llegaría hidratado para el domingo.

El sábado lo primero un par de recados por Gasteiz y luego a San Román. Estuve con Alberto haciendo una chapucilla en el coche un rato, comiendo en casa y de nuevo a montar en el Kadett porque a la tarde fui a Aralar Kirolak en Tolosa. Se acerca la temporada de invierno y quería pillarme unos skis de fondo clásico. Esto de ser alto tiene sus inconvenientes y es que si no vas a una tienda especializada como ésta no hay forma de encontrar de mi tamaño. Al final, unos Fisher S Crown de 2.07, vamos, unos esquís de altura.

El domingo 9 iba con Karlos y Iosu a la Behobia. Karlos tenía dorsal verde mientras que el mío era azul, así que salía por detrás de él (los dorsales son amarillo, verde, rojo, azul, naranja y blanco por orden de ‘calidad’) Así que él salía a las 11.00 mientras que yo salía 9 minutas más tarde que ellos… imposible cogerles… encima que ya de por sí me dan pa’l pelo… Iosu no había mandado tiempos que tenía en media maratón así que se quedó con dorsal blanco (aunque su tiempo en media era mejor que el mío)
La Behobia es una carrera de 20 km en la que participamos 16.300 atletas inscritos (13.900 chicos y 2.400 chicas) y luego alguno sin dorsal. Se sale de Behobia y se llega hasta Donosti, al Boulevard. Pero lo mejor de todo está al borde de la carretera porque el público es genial y no para de animar. Te sientes como si fueses Gebrselassie o Usain Bolt… eso, como si fueses…
Nos levantamos pronto y al final salimos hacia las 7 y media, aunque la idea era salir antes. Llegamos a Donosti y aparcamos en el parking de la Concha, bien cerca de la meta para luego coger las cosas cómodo al terminar. Cuando pasamos cerca de una munipa le preguntamos a ver cuánto valía el topo (para llevar justo y luego no tener que correr con monedas) y su respuesta fue “poco”… sin comentarios, con lo fácil que hubiera sido decir que no sabía. Empezamos a andar camino al Kursaal a ver si encontrábamos el topo. Pero no se veía mucha gente, así que preguntamos al conductor de un autobús. Iba para Behobia, pero era un autobús de la sociedad Apalategi, así que no podíamos ir (en teoría) Le preguntamos a uno que estaba abajo por la parada del topo y nos dijo que en Amara, bastante lejos, pero nos dijo que si íbamos a Behobia, que había sitio en el autobús, así que nos salió perfecto. Eskerrik asko, Apalategi!!!!
Llegamos bien a Behobia así que nos pusimos a estirar y calentar un poco. El gentío era impresionante entre corredores y acompañantes. Me encontré con Jon y con Juanjo antes de salir, aunque no podía salir con ellos porque tenían el dorsal rojo. Cuando llegaba la hora fuimos Karlos y yo hacia la salida y él se metió en la zona verde y yo seguí más hacia la parte trasera hasta mi zona, la azul. En la parte de atrás había sitio libre así que estuve allí calentando un poco más, hasta que llegaron las 11 y se oyó el primer cohete dando la salida a los primeros (amarillos y verdes, entre ellos Karlos). Ya me quito el plástico y la gente se empieza a agolpar. 4 minutos después el segundo cohete, salida de los rojos. A las 11.09 salimos nosotros, bueno, yo paso por la salida un poco más tarde, porque según me aconsejó Karlos era mejor salir ahí porque en la parte delantera del pelotón se agolpa demasiada gente con demasiadas ganas de remontar. Así que desde el principio, aunque rodeado de muchísima gente voy más o menos a mi ritmo.

Ésta es una mezcla de la descripción del recorrido kilómetro a kilómetro hecha por la organización y por mí.

km 1.- Recta de salida, que discurre junto al río Bidasoa. Totalmente llano
Empezamos a correr. Al dejar hueco puedo poner un ritmo que de momento va bien y empiezo a pasar a gente.
km 2.- Comienza en la Avenida de Navarra de Irun. Discurre por el centro de la ciudad, con las calles muy animadas de público. Una pequeña subida de 200m en su primera parte
La primera cuesta, de momento lo dicho, las piernas van bien y sigo, sigo, sigo pasando gente… Efectivamente hay mucha gente animando.
km 3.- En cuesta la primera parte -unos 300 metros- y después pequeñas subidas y bajadas por Ventas de Irún
Después de 2 km corriendo no he visto ni un solo cartel. El de al lado pregunta y le dice otro que estábamos a punto de llegar al 3, sí, el cartel se veía al fondo. Se me han pasado volando. Me ha costado llegar 13 minutos.
km 4.- En ligera bajada, dejando ya atrás Irún
A partir de aquí ya bajaría un poco el ritmo manteniéndolo a 5 minutos el km hasta llegar a meta.
km 5.- Cuesta abajo y luego llano. Primer avituallamiento
Un trago de agua, para cogerla casi te tienes que parar del gentío que hay corriendo, y eso que hay un montón de peña repartiendo agua.
km 6.- Comienzo de la subida al Alto de Gaintxurizketa. Pequeño desnivel
Comienza la primera rampa dura de la Behobia, el alto de Gaintxurizketa.
km 7.- Parte principal de la subida a Gaintxurizketa
El alto es largo, pero tendido. Al principio cuesta coger el ritmo pero una vez cogido el ritmo bueno poco a poco hasta arriba.
km 8.- Últimos metros de la subida al Alto de Gaintxurizketa y comienzo de zona de toboganes (repechos de 50 a 100m de largo) de la carretera de Lezo
Después de hacer cima te ‘dejas llevar’ un poco soltando brazos.
km 9.- Zona de toboganes de carretera de Lezo. Segundo avituallamiento
Sube baja que te permite tener una visión de la carrera muy chula.
km 10.- Zona de toboganes de carretera de Lezo. Rompe piernas
Efectivamente rompepiernas, lo que nos hacía falta…
km 11.- Última subida de toboganes y bajada a Lezo. Tercer avituallamiento a la entrada. Público
Entramos en pueblo y de nuevo empieza a verse gente animando de manera más numerosa
km 12.- Llano con pequeña subida, y luego bajada hacia el acceso al Puerto de Pasajes. Más animación
Entramos en la zona del puerto, a mí la que menos me gustó, o más dura se me hizo (no sé cual de las dos es la razón principal)
km 13.- Puerto de Pasajes. Totalmente llano. Suelo a veces algo irregular, con cruce de algunos raíles
Un barco que pasa por ahí nos anima tocando la bocina, ya hasta los marinos nos animan.
km 14.- Recta larga del puerto de Pasajes. Totalmente llano
La gente yo no sé de donde sale, porque estamos en un puerto y no se ven coches aparcados, no sé.
km 15.- Último tramo del puerto. Totalmente llano. Cuarto avituallamiento
Cojo un poco de bebida isotónica y salimos por fin del puerto, esto ya huele a Donosti.
km 16.- Travesía del barrio de Trintxerpe. Comienzo corta y dura subida al Alto de Miracruz. Mucha animación
Entramos en Trintxepe. Al ir entre calles de nuevo empieza a haber más y más gente. Una banda ameniza el paso de corredores con música de charanga.
km 17.- Alto de Miracruz. Final de fuerte subida y comienzo de bajada recta por la Avenida de Ategorrieta, hacia San Sebastián
Esta subida es impresionante, más dura que Gaintxurizketa, pero más corta. Si por Gaintxurizketa había gente, lo de Mirakruz no tiene nombre, gentío agolpado a ambos lados de la carretera que no paraban de animar gritando y aplaudiendo lo que podían. No te podías parar con esos ánimos, llegas tocado pero es que tienes que seguir, no te queda otra, con el esfuerzo que hace esa gente animando a tanto desconocido, lo mínimo que puedes hacer es seguir dándolo todo. Haces cumbre y al fondo se ve la entrada a Donosti, cuesta abajo dejándote caer, con el mar de fondo, lo tienes, la gente sigue estando a los lados.
km 18.- Tramo final de bajada hacia el barrio de Gros y recta hacia la playa de la Zurriola por la Avenida de Navarra, en ligera subida su primera mitad. Pasillo de espectadores ya continuo hasta la meta
En la bajada estaban las amigas de Zuri, ‘Ánimo Txefo, que ya está’ Te dan ganas de pararte a hablar con ellas y decirles que sí, que ya está, que gracias por animar… pero no puedes, tienes que seguir.
km 19.- Recta final, ¡YA CASI ESTAMOS!. Avenida de la Zurriola. Palacio de Congresos del Kursaal, Puente del Kursaal y Alameda del Boulevard. Mucho público, música, mucha animación y llegada a la Meta
El tramo final es el paseo desde el Kursaal hasta el Ayuntamiento, tramo llano y ves que está hecho, la gente grita a ambos lados, chocas la mano a los chavales que la ponen esperando que la gente les salude también. En esa zona oí a otros gritando mi nombre, pero entre tanto gentío no sé ni quién era.
km 20.- META. Alameda del Boulevard, a la altura de la calle Garibay
Por fin llegamos a meta después de pasar no sé cuantos arcos, ya está. Al final acabé en el puesto 6257 de la general (3936 entre los senior masculinos) con un tiempo de 1:38:44. Mi objetivo era quedar entre 1.35 y 1.40, así que dentro de lo previsto.
Impresionante el gentío que había animando, sobre todo en las cuestas, gente que no para de animar (así que tendrían que estar mucho rato animando porque éramos mucha gente) y no es que animen a colegas, no, animan a todo el mundo, impresionante. En más de una ocasión se te pone la carne de gallina de la emoción que se siente.
De ahí fui hacia el carrusel donde habíamos quedado Iosu, Karlos y yo, pero no estaban ¿¿¿??? Iosu vale, que salía después, pero ¿Karlos? Al cabo de un rato aparece Iosu, me dice que Karlos se había retirado en el km 3, nada más empezar (yo ni lo vi al pasar) Cuando vino Karlos me dijo que le había dado un latigazo en el gemelo y no pudo seguir, cojeaba ostensiblemente. Una lástima tener que retirarte en una prueba de éstas. Vamos a ducharnos, a la Concha y cuando vemos la playa ¿nos metemos? Venga, vale, vamos. Fue un chapuzón rápido porque el agua estaba helada, meternos, dos brazadas y para afuera. Una ducha y al coche.
Me llega un mensaje al móvil de “Behobia-SS” contándome que “"Euskaltel informa: Zorionak/Felicidades/Felicitations Jose!!! Denbora/Tiempo/Temps: 1:38:44. Kat/Cat: SenM. Pos: 3936”
Teníamos comida con los de Zortzietakoak en la Sidrería Intxaurrondo. A reponer un poco las fuerzas, un poco de chorizo a la sidra, una buena ración de tortilla de bacalao, un poco de chuletón, todo mojado con sidra y para terminar queso con membrillo (no por ser un menú típico donde los haya, no deja de estar bueno)

Después de tanta chapada, más valen unas imágenes que más de mil palabras…







El siguiente fin de semana me quedé por Extremadura y el sábado fui a ver el Mercado Medieval “de las tres culturas” de Cáceres. La ciudad es que pide un acontecimiento de éstos porque el casco histórico (aquí le llaman Ciudad Monumental) es de lo más chulo de por aquí. El mercado medieval tenía eso, tres zonas cada una con las culturas cristiana, árabe y hebrea. Me di un buen paseo por todo el casco porque llegué pronto y primero vi la ciudad tranquila y luego ya con el movimiento de los puestos. Durante el paseo me pasó un deja vú de esos. Cuando pasaba delante de un puesto que estaban abriendo con un montón de cereales de todos los tipos me vino el olor acumulado al estar cerrado durante toda la noche, me pareció que estaba en la tienda que tenía hace años mi tío Sabino en la calle La Paz. Para rematar cuando levanto la vista el puesto se llamaba Sabine. En esa tienda me gané mis primeros duricos currando algo en verano al acabar el curso antes de ir a Sanro. Pues nada, un recuerdo para Sabino, que nunca se olvidará, claro.
Para rematar el sábado, me compré un queso gallego de tetina y un jarrón para casa.

03 noviembre 2008

FINDE EN LISBOA



El fin de semana de todos los santos era simplemente eso, un fin de semana. No había suerte así que no había puente de ningún tipo. Como estábamos Aitor, Agus y yo en Badajoz nos animamos a pasar el fin de semana en Lisboa.


Salimos el viernes a la tarde después de currar hacia allí. Llegamos a eso de las 6 a la capital lusa y lo primero era buscar el hotel que habíamos pillado (Residencial Modelo) situado justo junto a la plaza de los Restauradores, bastante bien situado en el centro.


Dejamos el coche en el parking y las mochilas en el hotel, con una habitación pastante maja para el precio que habíamos pagado por 2 noches en habitación triple.


Cenamos en un restaurante junto al hotel y nos dirigimos hacia el barrio alto donde está la marcha. Al principio no había mucha gente pero la cosa se animó bastante con el paso del tiempo.

El sábado nos levantamos a una hora prudencial teniendo en cuenta que habíamos llegado bastante tarde. Lo primero nos dirigimos hacia la plaza de Comercio por la Rua Austa y de ahí poco a poco a coger altura hasta el castillo de San Jorge.


Finalmente coronamos con los cuerpos un poco tocados, pero mereció la pena porque el día estaba muy bueno, así que las vistas eran muy guapas de todo Lisboa.

Callejeamos un poco por la zona alta de Lisboa y empezamos a bajar hacia la zona de nuestro hotel, donde había unos cuantos restaurantes con bastante buena pinta.


Cuando pasamos por la plaza del Rossio había unos skaters haciendo una pequeña exhibición, pero bueno, tampoco eran maestros.


Nos sentamos a comer y cuando estábamos terminando empezó a llover bastante fuerte, así que hicimos cambio de planes, lo primero fuimos a echar una siesta que nos vino muy bien para recuperar el cuerpo (siesta de 2 horas…) y después nos fuimos a la zona de la Expo. Una zona muy nueva y que contrasta mucho con el aspecto más dejado y antiguo del centro de Lisboa.


La Expo es una zona guapa, donde han reconvertido los edificios sobre todo en bares y restaurantes. Lo que era un poco triste es que estaba muy desangelado y había cuatro gatos.



Al ir a la Expo cogimos un autobús que no era el que teníamos que haber cogido, y dimos un rodeo que pa’qué… A la vuelta ya cogimos el bueno, el 28. La idea era bajarse en plaza Comercio, pero nos colamos a la siguiente y cuando bajamos vimos un restaurante donde directamente cenamos.


Después de nuevo a Barrio Alto a echar unos potes, al principio poca gente pero a partir de las 12 la cosa se animaba. Lo más curioso de la marcha en Lisboa es que la gente toma los potes en la calle. Los bares estaban sin llenar en cambio en la calle había mucha gente…

El domingo me desperté antes de la hora que habíamos quedado así que me salí a correr un rato hasta la hora de levantarse. Llegué hasta el centro comercial y de vuelta al hotel.

Lo primero fuimos a Belem a desayunar unos pasteles de Belem y tras reponer estómago fuimos a ver el monasterio de los Jerónimos. Estaba abierto el claustro del monasterio, una pasada con dos plantas de arquillos. En la iglesia estaban en misa, así que no pudimos verla a gusto.

De ahí fuimos a la torre de Belem, con un buen día y abierta así que disfrutamos de las vistas desde arriba.

De nuevo al coche para ver el Cristo Rey, similar al Corcovado de Río de Janeiro aunque más pequeño, eso sí, colocado en un pedestal enorme de grande al que se podía subir en ascensor.

Desde el cristo había unas muy buenas vistas del puente del 25 de octubre.

A comer nos dirigimos al barrio de Alfama, con puerto pesquero, y lo cierto es que comimos pescado muy bueno.

A la tarde ya de vuelta a Badajoz, después de un fin de semana bastante bien aprovechado y que por suerte nos ha hecho bastante bueno porque llevábamos una semana sin parar de llover.

28 octubre 2008

XVI MARCHA BTT SAN ROMÁN DE CAMPEZO

Llegaba el fin de semana de la marcha. El viernes llegué de Badajoz a Gasteiz a última hora y como el sábado tenía que hacer algún recado me ‘escaqueé’ de ir a marcar el recorrido. Para cuando llegué a la hora de comer ya estaba casi todo marcado, a falta de algún tramico que harían a la tarde con el quad. Así que la tarde la dedicamos a cosas como montar el equipo de megafonía (nos dio algo de guerra encontrar un botón para hacerlo funcionar…), organizar las mesas de inscripción, preparar la kárcel…

El domingo bien pronto me levanté para pegar una barrida a la kárcel y hacer fuego para que estuviera templada para cuando llegaran las mujeres del café y el caldo. Luego preparativos de última hora, montaje de arcos y carpas con Jairo e inscribir a una lista de 15 personas que tenía preparada. Cuando iba a ponerme el traje de pingüino no sabía muy bien que ponerme, pero al final opté por corto de arriba y abajo, y acerté porque el día que salió no fue ni medio normal. Un sol tremendo toda la mañana, una temperatura ideal para andar por el monte, y el monte en sí, que yo creo que ha sido el año que mejor estaba el suelo para andar en bici (ningún arenal ni ningún barrizal).

En la salida nos quedamos por la parte de atrás y el primer km fue un poco lento porque había bastante atasco al empezar el monte. Y es que había gente por un tubo (cerramos los 400 de inscripción a las 9 menos cuarto) En cuanto se abrió la carrera la cosa mejoró mucho. Al principio íbamos Karlos, Karioco, Aitzi y Arantzazu juntos, hasta que Karioco poco a poco fue remontando puestos y le perdimos la pista. Luego me adelanté un poco hasta el grupo de Jon, Iturri y Estitxu con los que fui hasta el avituallamiento. Justo antes estaba Erlantz haciendo un video, y yo, fotogénico de mí, me tiré delante para que tuviera alguna caída en esa bajada (una hojalasca que invitaba a saltar de la bici porque caías en blando)

Tras el avituallamiento nos quedamos Karlos, Toño, Arantzazu y yo para hacer el recorrido largo, el resto se fueron al corto porque Aitzi curraba y no podía llegar tarde. En el avituallamiento estaba Toño repartiendo unos donut tipo ‘Hommer’ que fue de lo mejorcito. Después de pasar por Korres me encontré con Oscar Cannondale por el Castillo, quién le ha visto y quién le ve, con lo que ha sido en una bici de montaña… Después de pasar el avituallamiento de los culumbios de Korres fuimos hacia la pieza del Simón, por el camino nos cruzamos con Gustavo que venía de arar y luego con Alberto que iba a cerrar carrera desde el avituallamiento. Al llegar a la senda de los Arrieros me dijeron Amaia y Josu que había problemas con el cierre de carrera (algún perdido o algo así) así que me volví a buscar a Alberto hacia el avituallamiento de Korres.
Después de esperar a que apareciera fuimos cerrando carrera. Cuando llegamos a Sanro ya no quedaba casi nadie, y es que cuando cierras siempre te pasa eso. Lo peor fue que me di cuenta que no llevaba el talkie que me habían dejado cuando fui a por Alberto, así que me tuve que bajar haciendo el recorrido en sentido contrario hasta que lo encontré, que fue en el río, otra vez a subir desde el río… Nada más llegar estaban Jairo, Alberto y Iosu acabando de recoger todos los arcos, vallas y carpas, así que me puse a echarles una mano y cuando acabé, por fin a casa a meterme una buena ducha. Al final todo salió bastante bien, tiempo, marcado de recorrido, avituallamiento, organización… Las únicas quejas parece que al final los maillots que quedaban para los últimos eran pequeñas.

Lo dicho, no sé como pero al final todo sale bastante bien. El sábado estás super nervioso porque parece que hay un montón de cosas en el aire y por hacer, pero bueno, no sé si es que luego se disimulan o qué…

20 octubre 2008

PREPARANDO LA BEHOBIA

Dentro de unos fines de semana tengo la idea de participar en la 44ª edición de la Behobia San Sebastián (www.behobia-sansebastian.com). Así que ahora toca empezar a correr un poco para acabar lo más dignamente posible los 20 km. El 12 de octubre fui a Cheles a participar en la IV Carrera Popular de Alqueva, una carrera de 10 km. El sábado hizo un día de perros en Badajoz, con mucha lluvia y viento fuerte, así que el día en casa. El domingo levantó algo mejor, pero aún así llovía lo más parecido a un txirimiri. Cuando llegué a inscribirme el de la mesa me dice “ah, tú eres el que viene de no sé donde” Sí, ese de Vitoria… La numeración era por orden alfabético, así que me tocaba un dorsal bajo, concretamente el cinco… sin pareados… Empezaba a llover de nuevo y me fui al coche a por la gorra, por si acaso. Antes de la salida estábamos todos metidos en un callejón a 50 metros de la salida hasta que avisaron que empezaba aquello. El primer km era por el pueblo, calles estrechas con sube y baja. Nada más salir del pueblo era una cuesta abajo de unos 2 km que luego había que volver a subir por el mismo sitio. Tras llegar a la línea de meta a dar otra vuelta al circuito. Había bastante gente animando, sobre todo teniendo en cuenta el tiempo que hacía. Finalmente acabé con 49.36, a algo menos de 5 minutos, aunque raspado. En meta nos dieron una camiseta de recuero, eso sí, me tocó una talla S por llegar tarde… je, je… se la tendré que dar a mi ‘chica’… De ahí de vuelta a casa, a empezar a pensar en el domingo que viene que mi idea es hacer una media maratón en Don Benito.

Como el domingo iba a hacer la media, el sábado me lo tomé con tranquilidad y lo dediqué a hacer un poco de turisteo. Me fui a pasar el día a Zafra. Parece que en la época romana se llamaba Segeda Restituta Julia, así que los nacidos allí no son zafreños, sino segedanos. A este pueblo de unos 15.000 habitantes también le llaman Sevilla la Chica. Lo primero que vi fue el ayuntamiento con un patio interior que estaba abierto al público. Después de pasar por la iglesia de la Candelaria llegué a las dos plazas centrales del pueblo, la Chica y la Grande. Ambas son muy parecidas, aunque claro, una más chica y la otra más grande, ambas con arquillos por todo el perímetro. En el paso de una a otra plaza había una columna con una ‘vara de medir’ que según me dijo un segedano se utilizaba en los mercados antiguamente para confirmar que te vendían las longitudes exactas de lo que comprabas. En el convento de Santa Clara han montado un museo de arte sacro, donde puede ver la habitación de una monja… y su cama… a mí me harían falta dos juntas, porque medirían como un metro o así, pero de largas. El Parador Nacional de Zafra lo han montado en el Alcázar con una enorme muralla. El Alcázar éste en teoría era del duque de Feria… algo negativo tenía que tener Zafra, porque por lo demás la visita estuvo muy bien.

Así llegó el día 19 y me fui para Don Benito a participar en la VIII Media maratón Virgen de las Cruces. El primer tramo de la carrera (hasta el km 9) era básicamente cuesta arriba hasta llegar a la ermita de las Cruces. Todo este camino era un via crucis desde el pueblo hasta la ermita, así que me servía para controlar la distancia que me faltaba hasta la última estación, la decimocuarta, claro, igual que en Sanro (aunque bastante más separadas), eso sí, cada uno teníamos nuestro propio via crucis. Luego hasta el 14 tocaba bajar lo que se había subido antes. Después unos 3 km llenos de toboganes (a sufrir) porque los toboganes eran bastante chungos para acabar del km 17 al 21 llaneando. Toda la media maratón fue por pista (parcelaria o camino) excepto los primeros 2 km y los últimos 2 que eran por el pueblo. El día salió precioso con un solazo de flipar y vientipocos grados, muy agradable para correr, sudando pero sin pasar calor. Todavía estamos a principio de temporada, así que empecé con un ritmo tranquilo de 5 minutos el km, ritmo que mantuve hasta el final (5’4’’) para terminar con 1 hora, 47 minutos y 9 segundos. El final de la media era dentro del estadio del pueblo, osea que para terminar eran 400 metros de vuelta a la pista de atletismo.


De nuevo camiseta de regalo, esta vez talla L, un poco más grande que la del otro día, pero también pequeña para mí, así que tendrá que ser para mi ‘otra chica’…

El fin de semana que viene llega ya la marcha de Sanro, esta vez será la edición XVI. Ya nos podía salir un día como el de este domingo en Don Benito!!!

14 octubre 2008

FINDE CON LA MOUNTAIN BIKE

El viernes empezó el tema dándole caña al Kadett… Salía de currar algo antes de las 2 y me ponía camino a Valencia, concretamente a la Pobla de Vallbona (770 km) Tranquilamente y con la velocidad de crucero llegué a eso de las 8 y media a casa del tío al que le compraba la piragua de segunda mano. Vivía en una urbanización perdida que no sé ni cómo llegué... bueno, sí lo sé… gracias a mi gps (y Txefo y los mapas) Cuando le llamo al tío y le digo a ver si su puerta era verde no se creía que estaba ahí, era el primero en llegar sin perderse hasta su casa. Empecé a montar la baca al coche mientras ellos sacaban la piragua Prijon Invader, una buena compra (creo, a ver si le doy el uso que pretendo). Después de montarla y atarla bien atada (y de soltar la pasta, claro) salí camino de Gasteiz, esta vez camino de Teruel y Zaragoza (así vi la Expo, que no la había visto) y finalmente llegué a casa a las 4 y media tras otros 560 km. Desmonté la piragua y la subí como pude a casa (no es fácil subirla por las escaleras sin hacer mucho ruido) y allí se quedó, en el salón… ahora puedo ver la tele sentado en mi piragua nueva…

El sábado me levanté y a todo correr a desayunar algo, hacer la compra, cambiar las cubiertas a la Cannondale, preparar la mochila y a juntarme con Karlos, Alberto, Aitziber y Arantzazu porque íbamos a hacer el duatlón de Iduia. Es una prueba que organizan entre colegas y se invita a colegas de colegas, vamos, tirando de boca a boca, que no se quieren anunciar más. Se podía participar sólo corriendo, sólo en btt o hacer el duatlón (14 fueron en bici, 34 corriendo y 21 el du)… en total 69. Salimos primero corriendo los de la carrera y los del du. 5 minutos después salieron los de las bicis, pero claro, a esos no los vimos. Desde el principio me quedé en la parte trasera (no cerrando como me pasó en Arbizu, pero atrás) El principio era un buen repecho por una pista que tiraba bastante del pecho. En esa zona pasé a Aitzi mientras que Arantzazu se alejaba poco a poco por delante (de Alberto y Karlos no tengo referencias, mi vista no da para tanto) En la parte final estaba Itxaso animando a tope con su hermana (encima con cámara de fotos) así que hubo que poner la mejor de las sonrisas antes de llegar a la transición. Cambiar de zapatillas, ponerte el casco y tirar para adelante. Al principio del monte estaba Jairo tomando tiempos pero no me descontó ningún minuto (total amigos para esto) Nada más meternos en el monte aquello se ponía para arriba que no era ni medio normal, así que a tirar de molinillo. La subida fue muy larga, no sé muy bien cuanto porque no llevaba cuenta (corriendo eran 8 km esos bien marcados y en bici btt eran 12, sin marcar) Así que seguí subiendo y subiendo (un tramo a pie porque no me daba ya el pecho) En toda la subida me pasaron un par de participantes y no vi a nadie más. Parecía que llegabas al collado, pero no, tras la curva seguía para arriba. Al final del todo empezaba a bajar el tema. La bajada era muy cañera, pista ancha pero con muchas roderas y piedra suelta. Así que o bajabas lento o te dejabas caer a lo que te pedía la gravedad (opté por la segunda) En la bajada le pillé a Arantzazu (había optado por la primera opción) y cuando me volví a ver si venía ya ni se le veía, así que seguí a mi ritmo (para abajo hasta la mierda corro). Al final había un tramo por parcelaria que sirvió para descansar los brazos y los tiempos de nuevo los tomaba Patxi pero tampoco me descontó nada.

Después de cambiarnos de ropa tocaba comer algo (cada uno llevamos lo que nos apeteció, así que yo elegí una torta del Casar yendo como iba desde Extremadura) Tomamos unas cuantas cerveza y estuvimos de cháchara conociendo a uno y a otra. La gente muy maja y lo pasamos muy bien, yo estuve hasta casi las 12 y eso que hacía un fresco en cuando se metió el sol que nos congelaba los pies. Tenían dj y todo poniendo música así que estaba muy bien montado. Mientras estábamos allí una curiosidad, Natxo me dijo que no había visto ni un cigarro y luego yo tampoco no vi ninguno y es que se notaba que la gente era montañera, korrikolari o txirrindulari. Encima Patxi se llevó unas patatas alavesas con pimientos y txorizo como ganador del btt. El du lo ganarono Mikel de la Presa y Arantzazu… más patatas para una de la llanada.

El domingo me levanté y camino de Korres, donde me junté con Patxi y Karlos y nos fuimos a la marcha de btt de Pipaón. Eran 38 km por el hayedo de la sierra de Cantabria. Muy guapo, pero eso sí, la marcha fueron en total 4 cuestas, vaya cuestas… subías hasta arriba y pa’bajo, una y otra vez. El monte estaba de flipar de bien, con bastante piedra en algunas zonas, pero muy bien. Mis piernas al final notaban lo del sábado y llegué muy apurado, me sobraron los últimos 10 km. Para rematar un buen txoripan y para Sanro.

DESPUÉS DE FIESTAS

El último finde de septiembre llegaba San Miguel, y con él las fiestas de San Román. El viernes a la tarde salí de Badajoz y después de pasar por Madrid, Bilbao y Gasteiz cogí el Kadett camino de Sanro. Llegué a medianoche, por lo que a la cena popular no me dio tiempo a ir. Así que comí algo en casa, di las buenas noches y para la Kárcel, a ver qué se cocía. Cuando llegué no había casi nadie (estaban todos cenando) y nada más llegar vi que tenía el primer turno de barra, así que el principio del turno fue de lo más tranquilo. Poco a poco empezó a llegar gente y la Kárcel se parecía cada vez más a sí misma en fiestas. Había un montón de chavales de los cuales no conocía a la mitad (algunos porque hace nada eran niños y otros porque serían sus amigos) Cada vez vamos siendo más jubiletas… Pero poco a poco empezó a venir el resto del mundo, así que el tema se animó bastante. Una amiga de Maika triunfó nada más llegar y es que el zurra sigue siendo el zurra y todos caemos alguna vez en sus garras. Al final hasta las 6 y media más o menos, que había que levantarse el sábado para subir a la peña.

Y así fue, el sábado por la mañana tocaba subir a la peña, encima me tocó ser porteador de la guitarra del coro (como si tuviera un cuerpo sobrado). Mientras la mayoría estaba en la ermita mientras misa otros estábamos afuera charlando también de lo humano y lo divino. Cuando salieron todos empezó el almuerzo. También subieron una pareja con la triki así que el ambiente estuvo muy bien. Y luego el tiempo, claro, que nos acompañó de lo lindo y hacía un sol de flipar. Tras un poco de jamón y otro de chorizo, amenizado con un txorrito de vino poco a poco para abajo. La bajada mucho más fácil que la subida, claro. Cuando llegué al pueblo vi a un par de almas cándidas que vagaban de gaupasa… En la comida celebramos el cumple de mi sobri, Aitor, así que tuvimos tarta y todo. Después durante los títeres yo aproveché para echar una pequeña siesta tras la cual tenía otro turno de barra. A la tarde estuvo tranquila la barra así que perfecto. La noche era toda para mí… Nos echamos unas cuantas risas, sobre todo con el autobusero que se le marchó el ‘taxi’ con el que se iba a pirar por tener tanta labia y luego tuvo que quedarse un rato más… encima también sin coche y a punto estuvieron de llevarse el mío!!!




El domingo salió otro día que parece que teníamos el sol contratado. Por la tarde se celebró el tercer supercross de las fiestas de Sanro. Poco a poco va cogiendo más nombre y cada vez viene más peña. Al final como unos 30 moteros y 6 quads… El sol era de justicia y a falta de gorra me hice un apaño con el pañuelo de fiestas. Yo andaba de aquí para allá tomando imágenes para el video de Unai y arreglando de la mejor manera que podíamos las cintas que marcaban el circuito y es que alguno apuraba las curvas al máximo. Casi me deshidrato y eso que tenía reservas líquidas por el cuerpo… Al final un éxito de participación. Tras comer un par de pintxos que había para los participantes, camino a Gasteiz que el lunes me volvía para Badajoz, y esta vez no en avión, sino con el Kadett.

25 septiembre 2008

DURRUMA KANPEZUKO JAIAK / FIESTAS DE SAN ROMÁN DE CAMPEZO

Cartel de las fiestas de San Miguel, que donde va triunfa!!!

22 septiembre 2008

ROUTE DES GRANDES ALPES (II)

El miércoles 10 empezábamos, cómo no, cuesta arriba, subiendo el Col du Galibier. A mitad de subida empiezan a caernos un par de gotas, así que paramos un poco bajo la tejabana de un restaurante. Poco después paró, así que seguimos para arriba. El paisaje pasaba del verde a uno mucho más lunar. Por fin llegamos al Col du Galibier (2.645 m) con una subida de 18 km, y 1.242 m de desnivel. Arriba tocaba abrigarse porque a esa altura hace fresco y encima tocaba bajar, claro. El principio de la bajada era todavía más pendiente de lo que habíamos hecho. Al principio de la bajada había un monumento a Henri Desgrange, el fundador del Tour. Al final de la bajada estaba el Col du Lautaret (2.055 m), puerto que bajaríamos ese día hacia el oeste camino a Alpe d'Huez y al día siguiente hacia el este continuando con la ruta. En esa cima había unas bicis tamaño mini que tratamos de montar (como Patxi hacía con la de Nardo) Poco después llegamos a la base de Alpe d'Huez. Klemen no iba a subirlo, pero a última hora le picó demasiado el bitxo ese de la bici y se animó a subir. Poco a poco íbamos para arriba, cada uno a su ritmo, claro, contando las 21 curvas una a una, pero conseguimos llegar a la cima del Alpe d'Huez (1.815 m) tras 14 km y 1.091 m. A mí me costó hora y 3 cuartos aunque a la mayoría de los demás les costó algo menos. No sabemos lo que le costó a Conta, claro… La bajada la hice con Alberto D a todo lo que nos daba, que gozada de bajada, con lo que cuesta subirla! Montamos todo en la furgo y dormimos en un albergue hippie de La Grave, en mitad del Lautaret. Había que andar descalzo por dentro y un poco más y nos obligan a fumar algo…

Empezamos el jueves 11 bajando el Lautaret camino a Briançon, donde tuvimos que meternos en un parking de McDonnalds porque estaba lloviendo. De paso esperamos a Karlos L que se había dejado el móvil en el albergue. Empezaba la subida al Col d'Izoard (2.360 m) De nuevo a mitad de subida, en Cerviéres, empezó a llover, esta vez más fuerte y aprovechamos para almorzar con Jairo. Alberto Clemont estaba por el monte, así que al pobre le dejamos sin queso. Por fin paró de llover y seguimos subiendo. Seguimos para arriba y pasamos por un rebaño de ovejas de lo mejorcito, no había ni una coja, guiado por dos perros y ningún pastor. Después de 20 km y de subir 1.160 m alcanzamos la cima del Izoard, lugar donde sacamos una foto a la bici de Toño, claro, una Wilier Izoard. A Alberto Conta parece que le supo a poco el puerto, porque se puso a hacer un poco de ciclocros por los caminos de la cima. Después de disfrutar de las vistas de nuevo a bajar. En la bajada me tuve que poner el chubasquero de arriba y de piernas y me vino bien porque entre lo que llovía y lo que salpicaba del suelo alguno acabó con los calcetines empapados. Allí Klemen, Natxo, Karlos Bixen y yo nos retiramos y los demás siguieron a subir el Col de Vars (2.109 m), un puerto con 19 km y un desnivel de 1.110 m. A mitad de puerto esperamos a verles pasar desde una terraza, desde ahí no parece tan duro. Para dormir llegamos a Barcelonnette. Después de mucho buscar restaurante al final encontramos uno, eso sí, tuvimos que cenar en la calle.

El viernes 12 empezamos subiendo Col de la Cayolle (2.326 m), un puerto que aunque no es muy conocido fue de lo más chulo de todo. En este puerto pinché yo, pero Alberto Conta me cambió la cámara en un tiempo récord. Después de la bajada yo me retiré y es que mis piernas estaban de lo más tocadas y el puerto de Valverg que venía después me pareció demasiado. Así que me junté con Jairo y Alberto.
Los demás subieron la Croix de Valberg (1.700 m) de 12 km y desnivel de 880 m y el Col de la Couillole (1.678 m) con 7 km y 340 m.
Intentamos dormir en St Sauver sur Tinee, pero sólo vimos un hotel de muy mala pinta así que fuimos a buscar algo con la furgo a Isola, donde encontramos un camping que estaba bien y pillamos sitio allí. La cena nos la amenizó la camarera que parecía estar de medio fiestón.

Así llegamos al sábado 13, último día en el que cogíamos la bici. Teníamos 3 puertos, los dos primeros cañeros y el último más suave. La primera subida fue el Col Saint Martin (1.500 m) con 20 km y un desnivel de 1.050 m. En la cima había un lugar en el que enseñaban a montar a caballo. Jairo estaba por allí pero sólo vimos el coche, así que le dejamos una nota. Tras él llegaba el puerto duro del día, el Col de Turini (1.607 m) con 12 km y un desnivel de 1.100 m. Este puerto es conocido sobre todo por la noche del Turini del rallie de Montecarlo. La principal diferencia es que nosotros no hacíamos trompos en las curvas, claro. Alberto Conta se había quedado conmigo y después de adelantarle mientras estaba sentado en un quitamiedos viendo el paisaje me pasó otro tío bien depilado y con buena planta. Alberto pasó poco después a por él y le pilló enseguida. Luego le hizo toda la subida a tope para petarle pasando a todos los del grupo. En la cima hasta le besó la mano al hermano de contador… La bajada también muy guapa, eso que el asfalto no estaba muy bien (supongo que por los trompos) Llegamos a Sospel donde empezaba el Col de Castillon (706 m) de 7 km y desnivel de 346 m, último puerto de la ruta. De allí ya a bajar hasta llegar al mar en Menton. En el pueblo nos juntamos con Jairo y Alberto y nos cambiamos para meternos al mar (sólo Klemen se rajó) Nos metimos con nuestras camisetas blancas y un gran estilo, sobre todo por la de piedras que había. Cenamos allí mismo y nos pusimos de camino. Paramos a dormir en Breziers, en un Formula 1.

El domingo de nuevo a la furgo y camino a casa (nosotros pasando por Bilbo a dejar a Klemen). Una ruta de lo más guapa. El año que viene hay que volver a Alpes, no sé si a esquiar, a andar, con la piragua o a hacer descensos btt, pero hay que volver, sin duda.

En total hicimos casi 800 km en la ruta (yo hice algo menos de 700) y un desnivel total acumulado de 19.071 metros

ROUTE DES GRANDES ALPES (I)

El viernes 5 de septiembre por la mañana quedé con Jairo para ir a recoger las mochilas de la mayoría de los que nos íbamos a hacer la ruta de los grandes Alpes. Por parte de la Caja Laboral iban Karlos Langarika, Toño, Jairo, Klemen, Alberto Elorza (Clemont) y Natxo. Por parte de San Román íbamos Karlos Bixen, Alberto Dorronsoro, Alberto Elorza (el hermano pequeño de Contador) y yo. A la tarde quedamos en Atesa para coger la furgoneta de alquiler y mientras se quedaban alquilándola y montando las bicis Natxo, Jairo y yo fuimos hacia Bilbao a buscar a Klemen. Nos volvimos a juntar todos de nuevo en Oiarzun. De ahí salimos camino hasta donde llegáramos a dormir.

Por delante llevaban el gps pero le habían puesto Clemont en lugar de Clermont Ferrand, así que en la salida 26 siguieron para adelante. Como iban con gps y con Karlos L y Toño que han ido muchas veces a Alpes en el coche de atrás pensábamos que iban por otro sitio… hasta que se pararon y tuvimos que dar la vuelta. Llevábamos talkies, pero no funcionaban porque el de ellos estaba pinzado, así que tampoco les dijimos nada. Vuelta para atrás a recuperar el camino correcto. Así llegamos a Brive la Gaillarde donde dormimos en un Fórmula 1. En la misma habitación estuvimos los sanromanejos, Jairo y Karlos L. Empezó el espectáculo nocturno de los Albertos con sus peleas.

El sábado 6 retomamos el camino venga llover. Llegamos por fin a Thonon les Bains, lugar desde donde empezaríamos a andar en bici, aunque con lo que llovía sería el domingo. Preguntamos en información donde conocimos a una rubia de las que mueven bien un 52-13. Estuvimos venga buscar un sitio para cenar bajo la lluvia, hasta que encontramos un restaurante turco para comer kebab y kus-kus.

Por fin llegaba el domingo, 7, día en el que empezábamos a andar en bici. Lo primero que hicimos fue ir al centro de Thonon para sacarnos unas fotos con el Lac Léman de fondo, lugar donde empezaba la ruta. Nada más salir de Thonon la carretera picaba para arriba pero muy suave. A nuestra derecha bajaba un río que para la piragua no tiene que estar nada mal, el río Dranse. Cuando llevamos unos km subiendo la carretera normal está cortada, así que tenemos que tirarnos ladera arriba 3 km para luego volver a bajar a la carretera original. Poco después, al pasar por Sant Jean d’Aulps la carretera tiene un tramo sin asfaltar, así que toca hacer algo de ciclocros. Nos pasan una cuadrilla maja de moteros, algo que nos pasaría muy a menudo ya que la ruta está anunciada tanto para ciclistas como para moteros. Antes de llegar a cima pasamos por Morzine, un pueblo chulo con el río pasando por medio. Por fin hacemos nuestra primera cima, el Col des Gets (1.172 m), después de subir en 23 km un desnivel de 800 m. Empieza la bajada y nos dirigimos a Les Cluses. Al llegar al pueblo me paro para quitarme el wind y salgo a buscarles. Empiezo a subir el Col de la Colombière pero les he tenido que pasar yendo por algún ‘atajo’ así que espero a que vengan. Ya todos juntos comenzamos a subirlo. El primer tramo es fuerte, pero el final tiene un desnivel de flipar, no sé si es por ser el primero o qué… La ascensión son 19 km con un desnivel de 1.140 m, pero por fin coronamos el Col de la Colombière, primero de los puertos míticos que haríamos. Los 3 últimos km tienen algo más de 300 metros de desnivel y la cima se ve al fondo… no parece tanto… pero sí… había tanto. Bajamos el puerto y de nuevo a subir otra vez ya que subimos el primer tramo del Col des Aravis hasta llegar a La Clusaz donde dormiríamos esa noche. Encontramos sitio en el hotel La Montagne, un hotel de lo más guapo. Es lo que tiene ir a la aventura, que a veces te encuentras chollos como éste. Esa noche Klemen utilizó el masajeador de Alberto D a ver si se recuperaba de lo de la Colombière.

El lunes 8 sólo cogeríamos la bici Karlos Langarika, Toño y yo. El resto se marchaban a ver Chamonix, la Aiguille du Midi y el Mont Blanc. Así que salimos los tres continuando con el Col des Aravis. En la cima hay una pequeña capilla y unas casas en miniatura que dan juego para sacar unas fotos. Desde este punto nosotros también vemos el Mont Blanc. El Col des Aravis (1.618 m) tiene 10 km y un desnivel de 540 m. Empezamos la bajada disfrutando de las vistas porque el día permitía ver hasta casi el infinito (o más lejos). El segundo puerto del día era el Col des Saisies (1.650 m) con 15 km y un desnivel de 760 m, osea que suavecito. En la estación de la cima vimos una antorcha olímpica, ya que fue subsede de Albertville en las olimpiadas de invierno. En la bajada vimos a un hombre que subía con una gorra de pescador tipo Larrauri en lugar del casco (eso sí, éste no se tiraba de la bici abajo) Después de comer en Beaufort y para terminar el día sólo faltaba subir el Cormet de Roselend (1.968 m). Después de los primero 12 km llegamos al Lac de Roselend, un lago de lo más idílico a mitad de puerto. Allí nos tomamos una birra y vimos cómo era la zona antes de montar el pantano que teníamos delante. Completamos los 21 km de puerto para subir 1.270 m. Karlos y Toño se paran para ver unas yurtas (un tipo de tiendas de campaña) ocasión que aprovecho para coronar en primera posición el puerto (cuando vas menos fino tienes que jugar a lo perro) Justo antes de coronar vi un motero en el suelo mirándose el tobillo y cuando estábamos en la cima pasó una ambulancia con las sirenas que iba a por él. A la noche nos juntamos todos en Le Petit Aubergue, en Bourg St Maurice, lugar en el que nos pudimos entender en inglés con la que atendía (era británica) Así que le dimos descanso al francés de Karlos o Jairo y practiqué yo un poco.

Así llegaba el martes 9. Para empezar el día subíamos el Col de l'Iseran (2.770 m), un puerto con 47 km y un desnivel total de 1.370 m. Era la cima más alta por la que íbamos a pasar. Este día nos pusimos casi todos con el mallot del Kontuz, así que éramos lo más parecido a un equipo. La pendiente no es muy dura, pero al ser tan largo se hace también duro el puerto. El primer tramo mucho más verde, con cascadas gigantes. Así llegamos al Lac du Chevril, donde está Val d’Isere donde comimos un poco. Otra vez a seguir subiendo para alcanzar la cima por fin con un paisaje lunar. Durante la subida a Alberto Conta se le ocurrió que para que no se le hiciera tan duro a Klemen era mejor que no supiera lo que le faltaba, así que le iba tapando todos los carteles con desniveles y km. De nuevo a bajar, o lo que es lo mismo, a esperar a Karlos L porque entre lo que para a hacer fotos y sobre todo con lo que toca los frenos bajaba a un ritmo casi tan lento como el mío subiendo. Le van a dejar una moto para ver si aprende a bajar de una vez. La comida fue en Bonneval donde nos juntamos con Jairo y Alberto. De ahí salíamos cuesta abajo (aunque medio llano) para ir a St Michel de Maurienne, lugar donde empezaríamos el Col du Télégraphe. Allí Natxo, Klemen y yo íbamos a dejar la etapa, pero cuando llevábamos unos 10 km el ritmo me estaba calentando demasiado las piernas, así que le di el gps a Alberto y me volví a Bonneval (luego se me unieron Klemen y Natxo). Los demás coronaron el Col du Télégraphe (1.566 m) con una subida de 12 km y un desnivel de 916 m justo antes de anochecer, apurando, eso sí, subiendo a buen ritmo para que todavía fuera de día al llegar. Dormimos en Valloire, en el hotel Les Melezes.

03 septiembre 2008

SEMANA DE VACACIONES

La última semana de agosto tenía vacaciones, esta vez sin ningún plan, así que lo dediqué a estar por Gasteiz y Sanro. Llegué el jueves a Gasteiz pero me quedé sin bokata porque lo habían ‘trasladado’ a Arbizu. El viernes me levanté para andar un poco en bici. Subí el puerto Vitoria y luego volver por Zaldiaran. En el alto se me estropeó el cambio, así que me quedaba sin bici una semana en la que tenía previsto entrenar bastante. Ese viernes Txirrinduz estaba cerrado, así que tendría que esperar la reparación para el lunes. Así que para Sanro sin bici… ya cogería la forma más tarde.

El lunes cena en mi casa después de muuuuucho tiempo diciendo que iba a hacer una con mis primas de Las Vegas. La última vez que la cancelé fue porque me venía a Badajoz, y es que a veces uno no sabe ni que excusas buscarse… En la cena aprovechamos para felicitar a Susana, que cumplía el martes. El martes fui con otra prima, Miriam, a comer a Escota, un pueblo por la zona de Pobes que tiene un restaurante (La Era) al estilo antiguo de lo más guapo. Estuvo muy bien el sitio, la comida, la terraza y la compañía, claro!!!

El miércoles a la tarde pequeño entreno con la bici subiendo Opakua y Azáceta, que había que recuperar el tiempo perdido. Y el jueves subida a Oro. De momento con la bici de monte que estaba arreglada (para la de carretera habría que esperar al viernes) Y por fin llegaba el viernes, día en el que salíamos para Izaba… Karlos y yo fuimos en coche porque Langarika iba con su familia. Echamos un par de cervezas para hidratarnos y un buen plato de pasta para cenar que lo del sábado iba a ser duro.

El sábado empezó el día madrugando un poco para comprar un buen desayuno y después de prepararnos salimos con las bicis a Izaba, comenzaba la Larra-Larrau. Este año tocaba hacer la larga, porque no había corta, claro… Así que en primer lugar subimos Laza y Larrau por el lado navarro. De ahí una bajada de vértigo y tras un llaneo comenzaba la ascensión a Issarbe, encima con un calor que te aplanaba. Vaya rampas que tenía al principio… El final del puerto se me hizo duro, pero bueno, se subió con dignidad. En las bajadas aprovechaba para darle pa’l pelo a Karlos Langarika, porque para arriba ya me daba el a mí (con Karlos Bixen, ni para arriba ni para abajo puedo). Después de la bajada llegábamos a Larrau, esta vez por el lado francés y ahí venían las penurias en serio. No sé ni lo que me costó subir el puerto y no sé ni si lo quiero saber… pero bastante. Iba controlando el tiempo para ver si era capaz de llegar antes del cierre de control a las 6 de la tarde y ahí anduve. Tras llegar a la cima de Larrau venía de nuevo Laza, 3 km a un ritmo suave pero no lento y al llegar arriba me quedaba media hora, así que sí, me daba tiempo. Al final llegué algo antes de menos diez. Un buen plato de pasta otra vez, una buena ducha y para casa, que la labor ya estaba hecha. Al final salieron 151 km que acabé con las piernas para tirar… menos mal que en Alpes no habrá etapas tan largas… Espero que por lo menos me haya servido de entreno. Eso sí, la próxima vez que vuelva, volveré a la corta.
El domingo a relajar el cuerpo, que bastante tute le habíamos dado el sábado.

18 agosto 2008

FINDE EN MORASVERDES

El fin de semana del 10 de agosto, en lugar de estar terminando las fiestas de Gasteiz, me fui desde Badajoz a Morasverdes, el pueblo de Elvi. Le debía la visita desde hace tiempo, así que con la excusa de que estaba en Badajoz… Salí a la hora de comer y llegué a Salamanca a eso de las 6 de la tarde (tras unos 300 km de coche) Elvi estaba esperándome con Puri en su casa, así que siguiendo las indicaciones de mi gps localicé la plaza de Castrotorafe y me junté con ellas. Salimos desde allí andando por las calles de Salamanca. La ciudad es muy guapa, monumental donde las haya y tiene un montón de edificios de quitarse el sombrero. La mayoría de los edificios tienen una piedra de las cercanías de Salamanca, entre naranja y rosa, que hace que casi todos los edificios sean bastante similares (nuevos y viejos) Entre otros edificios estaba la de Juan de Álava. Y la mejor uno de la universidad, en el que había que encontrar una rana entre todos los ornamentos que había en la pared, misión casi imposible si no te dicen dónde está. En teoría si encuentras la rana ese año apruebas, aunque con lo chungo que es yo creo que sería mejor estudiar. Después de un buen paseo para conocer la ciudad llegó el momento del poteo, al que se nos unió Isabel. Echamos unos cuantos potes y pintxos y se nos hizo un poco tarde, pero bueno, lo cierto es que lo pasamos bien.

El sábado de camino a Moras paramos a ver Ciudad Rodrigo. Es mucho más pequeña, claro, pero tiene una doble muralla con foso entre medio que debe ser de las pocas de la península. Había muchos edificios que tenían los escudos en las paredes torcidos, creemos que por ser de hijos bastardos de los primogénitos poseedores del escudo. En Ciudad había un almacén de lo más curioso… En la plaza nos echamos un buen pote mientras Samuel Sanchez se ganaba la medalla de oro olímpica. Y por fin llegamos a Morasverdes!!! Después de estar con Elvira, Luis y la abuela y de comer un poco nos fuimos camino de La Alberca, pero a mitad de camino decidimos pasarnos primero por la peña de Francia. Para llegar había un puerto de unos 11 km como para subirlo en bici. En la ermita de la peña había una virgen negra.

Para terminar el día nos dirigimos a La Alberca. En este pueblo las casas tienen un toco como asturiano con un montón de traviesas en las paredes que le daban encanto al pueblo. En la plaza había unos tamborileros tocando una canción de lo más repetitiva.





El domingo nos levantamos ya con más tranquilidad y salimos a dar un paseo por Morasverdes. El pueblo en sí no es chulo, pero claro, es como el pueblo de todos y cada uno de nosotros, que sin duda es el mejor. Elvi me estuvo contando historias de uno y otro rincón del pueblo como la cumbre (donde pasaba lo mejor), las piedras o la piscina. Durante el paseo paramos en un bar de los 3 del pueblo a echar un refrigerio y conocí a Plis Plás, un auténtico fichaje (nos dijo hasta que en fiestas de Moras tocaba Rosendo…) Antes de comer a echar el pintxo y luego a comer. A la hora de comer también estaban Tari y su chavala y Yoli con toda su family que venían de Picos de Europa. Con la llegada de los sobris de Elvi se revolucionó la casa.

Y así se acabó el finde, a media tarde de vuelta con el coche por Bejar, Plasencia, Cáceres y por fin, Badajoz.

06 agosto 2008

TOUR DE VUELOS

El jueves 31 fui a ver una obra del festival de teatro clásico de Mérida. La obra se representaba en el teatro romano, así que el lugar era de lo más adecuado.
“Miles Gloriosus”, de Plauto, versión de Juan Copete y dirección de Juan José Afonso. Los actores eran, como Gallomáximus: Pepe Viyuela, como Centella: José Sancho, como Bonifacius: Cesáreo Estebánez, como Candidus: Alejandro Tejería, como Almibaro: Aitor Luna, como Iulia Macedonia: María Ruiz, como Hartadón: Javier Losán, como Viciaindomita: Esther Ortega, como Vespa Celestina: Ana trinidad y como soldado Lurcion: Germán Vigara.
Era una obra con guión romano, pero a cuyo texto le metían comentarios jocosos sobre todo con tintes extremeños, metiendo sitios para ambientar la obra en la Mérida de hace un montón de siglos. La obra estuvo muy bien y nos echamos unas cuantas risas.

El viernes por la mañana después de dormir sólo 3 horas me dirigí al aeropuerto de Badajoz… vaya día que me esperaba… Llegué a Madrid a las 9 y hasta las 12 no salía el vuelo Madrid-Bilbao, así que estuve vagando por el aeropuerto 3 horas (y nunca mejor dicho, porque me cambiaron la terminal un par de veces así que cogí el tren de la T4 a la satélite un par de veces) Por fin pusieron una puerta y allí que me fui a esperar el embarque. Cuando avisaron que comenzaba el embarque me puse en la cola y pasé como siempre, entregando la tarjeta de embarque que pasaron por la máquina y hacia el avión. Nada más entrar un piloto de Iberia que iba en el pasaje (casualidades) dijo en alto “28-delta” y yo me di cuenta que tenía el asiento 28D, así que le pregunté a ver si se sentaba en mi sitio, y así era. Así que consultamos con la azafata que nos preguntó los nombres y se fue a ver que pasaba. El piloto al ser de Iberia me dijo que me sentara yo, que ya le recolocarían a él, así que le di las gracias y me senté, caí sobado enseguida. Me despierto cuando el avión estaba bajando y oigo algo de Palma de Mallorca por megafonía, no puede ser… escucho con más atención y empiezan a hablar en catalán. Sí, sí que era, estaba aterrizando en Palma de Mallorca. Yo flipaba, y cuando se lo dije a la azafata, ella flipaba más todavía. Después de contarle esta historia a 3 personas, la tercera me gestionó las tarjetas de embarque para volver a Bilbao. Cogía de vuelta a Madrid el mismo avión en el que había venido, así que fui la comidilla de l@s azafat@s de ese vuelo. Por fin llegué a Bilbao 5 horas más tarde de lo previsto, eso sí… sin maleta, que por supuesto me la perdieron…

Para relajarme el sábado una vuelta en bici con Karlos. Me llevó con el gancho puesto, una vuelta de casi 100 km por Agurain, Heredia, Ozaeta, Legutiano y Gopegi. No había subidas fuertes, pero al final sacamos una media de 30. Por la zona de Gopegi tenía las piernas para tirar. Luego a la tarde a tomar el aire sanromanejo y el domingo a la mañana a remar al pantano con Karlos y Karmele. El día estaba de flipar con un sol que nos permitió darnos unos chapuzones y el agua plato, plato. A ver si algún año de estos me agencio una piragua…

28 julio 2008

VIENDO A LOS BUENOS

El sábado 19 participé en la última prueba de du/tri de este año, el Duatlón de montaña de Urkabustaiz. Ha sido mi primer duatlón cross y la verdad es que está muy bien, mucho más entretenido que los urbanos. Se salía primero a dar una vuelta al recinto deportivo corriendo algo menos de 1 km, supongo que para abrir un poco la salida en bici y enseguida a hacer un poco de mountain bike. Eran 4 vueltas a un circuito que en las 2 últimas se cambiaba un poco añadiendo un repecho para hacer un total de 18 km. En este tramo nada más salir pasé a Aitziber y a Arantzazu (se ve que ir con parrillas no les hacía ningún bien) y me junté casi todo el recorrido con otro tío. En una de las pasadas oigo al que estaba con el micrófono: “ahora pasa con el dorsal 20 Jose Arrieta Sáenz, un aplauso… es un joven de 36 años…” Sin comentarios. Para terminar era una carrera a pie de casi 8 km subiendo a un repetidor y de nuevo bajando al pueblo. La subida bastante dura, así que la segunda mitad la hice casi toda andando. En el alto las vistas eran muy guapas y apetecía casi pararse un poco a disfrutar (qué dura es la competición). Cuando paso por meta oigo de nuevo mi nombre y enseguida el de Arantzazu, estaba detrás de mí y no me había enterado, así que mantuve el ritmo un poco no fuera que me pasara y no pudiera seguirle y en la recta final sí que me dejé llevar para entrar juntos… el orgullo y la imagen lo primero.

El domingo 20 de julio se celebraba en Gasteiz el II Triatlón doble olímpico, es decir, eran 3 km nadando, luego 80 en bici para terminar corriendo una media maratón… esto ya es demasiado para mi cuerpo. Así que como hice el año pasado, (en buena hora porque yo creo que fue ahí cuando me piqué para hacer algún triatlón en mi vida) fuimos con la piragua a indicar el recorrido a los nadadores durante el primer sector del tri. Aquí vimos lo rápido que se puede llegar a nadar… anda que no me queda margen de mejora ni nada… Luego aprovechando que teníamos las piraguas dimos un paseo hasta el club náutico, aunque el día estaba un poco chungo venga txirimirear. Cuando llegamos al club justo antes de bajarnos de las piraguas estuvimos animando a los participantes en el sector de bici. Metimos todo el ruido que fuimos capaces…
A ver si el año que viene no estamos animando y en su lugar estamos “sufriendo”

El siguiente domingo 27 se celebraba en Badajoz el Campeonato de España de Triatlón por Selecciones Autonómicas, así que ahí que me fui para animar. En principio estaba convocada Lucía (del Bullet) pero por temas de curro no pudo asistir, una lástima. En primer lugar salían las chicas. El circuito era prácticamente el mismo que hice yo en el triatlón Puerta de Palmas, con la única diferencia de que para este campeonato les quitaron la subida hasta la plaza alta de Badajoz dejándoles el recorrido totalmente plano (así podían ir más rápidos). En el agua una gallega fue la mejor, pero enseguida formaron un grupo de 6 en cabeza que se rompió en la carrera a pie. Luego vinieron los chicos. El sábado les vi mientras pasaba con la bici por delante del hotel de concentración y me dijo Jon Marquet (el seleccionador) que había tenido muchos problemas para convocar a un equipo completo por temas de trabajo y vacaciones de los que quería haber traído. De hecho tuvo que competir él para completar la convocatoria y le tocó sufrir bastante porque hizo prácticamente toda la bici y la carrera en solitario… me recordó un poco a mí mismo cuando me descuelgo por detrás de los grupos pero aún así sufriendo un poco consigues llegar, que es mi auténtica meta. Al final, las chicas quedaron décimas y los chicos decimosegundos (en total décimos)

Bueno, así se termina una temporada en la que me he metido en este mundo tan pijo como es el triatlón y en el que estamos 4 sin depilar. Seguro que no he empezado con un éxito abrumador, pero cada uno sabe lo que puede hacer y yo estoy la mar de contento con lo que he hecho. Participar en los duatlones de Reinosa, Torrejoncillo, Almendralejo, Arbizu, Sopelana y en el du-cross de Urkabustaiz (Izarra) y en los triatlones sprint de Puerta de Palmas en Badajoz, Almendralejo y Lekeitio y en el triatlón de distancia olímpica de Donostia. Todo esto se lo debo tanto a Juanjo que fue mi ‘liebre’ durante muchos ratos de carrera a pie (que siempre ha sido mi mayor talón de Aquiles) como a mis compañeros del Bullet (Karlos, Arantzazu, Aitzi, Estitxu y Alberto) que han hecho que el ambiente en los tris sea de lo mejorcito y me siga apeteciendo ‘ir a sufrir’. Eskerrik asko!!!
El año que viene más y mejor, no sé si más en participaciones o más en distancias… quién sabe, el caso es participar dando lo que tienes, ¿no? Aquí dejo un video con unas cuantas imágenes mías en diferentes pruebas este año.