28 marzo 2016

MARATÓ BARCELONA

Hacía 3 años había estado en la maratón de París y después de aquella experiencia quería quitarme el mal sabor de los últimos 10 km en los que tuve que andar casi todo el rato (total de 4:37)
Esta vez repetía con Jon, y además venían , Javi, Asier y Iker junto con Esti de acompañante. Fuimos el viernes y en el tren en compañía de Gorka y Eneko Llanos que el día siguiente estaría en la feria del corredor. Llegamos a última hora y directos a cenar a casa (Iker y Asier me acogieron en el apartamento de su colega). El sábado por la mañana a por el dorsal y a ver la feria del corredor. De ahí un paseo por las Ramblas y por el centro y a comer a un restaurante típico a donde nos llevó un colega de Jon. Un par de potes y a ponernos hasta arriba de pasta.
Llegó el día importante, a madrugar para desayunar y a la zona de salida. Hoy no hace falta calentar, con salir un poco más tranquilo el primer km e ir cogiendo ritmo poco a poco, perfecto. Los primeros 20 km llevé un ritmo de 5:05 a 5:15, bien y a gusto. Al pasar la media, el ritmo bajó a 5:30 a 5:40, pero al llegar al 32 pasó como la otra vez, llegó el muro. Eso sí, pude ir trotando a un ritmo de 7 o así. Eso sí, no hizo falta hacerlo andando. Al final 4:10 en una maratón y finisher en el marató de Barcelona.




El próximo el reto será bajar de las 4 horas… ¿seré capaz?

CAMÍ DE CAVALLS

El sábado 20 de febrero salía para Menorca. Madrugón en coche para ir a Bilbao pronto y coger el vuelo a Mallorca. Segunda vez que estaba en Mallorca, porque la primera vez fue un enlace que no quería haber hecho, pero que sí que hice…




Después de un largo enlace en Mallorca en una terminal bastante pequeña, por fin salí hacia Menorca y tras coger el bus llegué al hostal Jume, sencillo, en el centro de Maó donde pasaría la primera noche antes de empezar el domingo a andar. Un paseo por la tarde y a descansar que luego empezaría lo bueno.
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=12728304

El domingo a la mañana tocaba levantarse pronto porque había quedado con David de Camí de Cavalls 360º a las 7:30. Eso sí, me desperté bastante antes porque a las 5 de la mañana llegaron unos cuantos argentinos de marcha al hotel y estuvieron charlando bastante rato (bueno, vociferando). David estaba puntual en la puerta y me llevó a Sa Mesquida donde empezaría mi etapa. Los primeros 5 km son por carretera y suelen hacerlo así para evitar este tramo que no tiene interés. Después de una charla explicándome la ruta y como quedaríamos a los dos días empecé a avanzar. Durante todo el día tuve un ritmo bastante constante de unos 6 km/h, un total de 30,7 km en 5 horas con un desnivel de subida acumulado de 716 m (la cota más alta fueron 79 m). Con estas medias está claro cuál es el sino de esta ruta, continuos sube-baja cortos y algún tramo llano. Después de pasar por alguna cala como Cala Mesquida o Raconada de sa Mesquida entraba en el Parc Natural de s’Albufera des Grau. Este tramo del parque era más de interior salvo alguna salida a calas como en Cavaller, Morella Nou o platja d’en Tortuga. Poco a poco se veía a lo lejos el faro de Favaritx. En el faro había bastante gente porque se puede llegar en coche, contrastando con la tranquilidad del anterior tramo donde me encontraba con muy poca gente. Tras un tramo de carretera volvía a seguir por el camino en sí llegando a cala Caldés en un tramo de subidas más largas que las anteriores. De ahí llegué a las salinas de Addaia, similares a las de Cádiz, aunque menores de tamaño y de ahí a Addaia, donde iría entre más civilización pasando por Coves Noves y llegando a Arenal d’en Castell donde estaba el hotel White Sands donde tras la ducha y coser el culote (que casualidad tiene que romperse aquí) me metí en el jacuzzi a relajar un poco los músculos. Todas estas barriadas se nota que ahora están muy tranquilas, algún paseante que otro entre un montón de casas, en verano tiene que haber bastante más movimiento por aquí. El hotel era un apartamente, así que me pude hacer la cena yo y pasar la tarde tranquilo para recuperar la primera paliza.


La segunda etapa empezaba el lunes pronto, como no tenía que esperar al desayuno estaba de camino a la hora de amanecer, a las 7 y cuarto. Hoy el ritmo ha sido algo más suave acabando los 39 km con 5,3 km/h en 7 horas y 20 minutos con un desnivel de subida acumulado de 996 (la cota más alta fueron 128 m, la más alta de todo el Camí de Cavalls). Mientras el día iba cogiendo luz llegué al Arenal de Son Saura pasando por un tramo de rocas que estaban mojadas de lo que había caído a la noche. Entraba en sa Marcega con el cielo que empezaba a soltar agua, txirimiri suave durante media hora, no llegó a calar, así que hubo suerte. El resto del día no llovió más. Pasé junto a las ruinas de la Basílica Cap des Port, de la que sólo quedan los cimientos. Seguí por un tramo de bosque hasta llegar cerca de Fornells y ahí me desvié hacia Cala Tirant, una de las grandes de la zona. Como todas las calas por las que paso, nadie o casi nadie a la vista. El agua no está como para meterse. De ahí llegué hasta la Ciutat Romana de sa Nitja de la que lo mismo que la basílica de antes sólo quedan los restos de los cimientos. Aquí me desvié del camí hacia el Cap Cavallería, el lugar más al note de la isla, donde hay un faro y unos acantilados guapos. De vuelta hacia el camino y de ahí a Playa Cavallería. Los pasos por la playa son chulos, aunque tiene el inconveniente de que para andar es bastante más complicado y dar los pasos cuesta algo más. De ahí a Binimella, donde vi a la mayoría de la gente del día, porque este tramo de hoy estaba muy tranquilo. Aquí me quedaban unos 9 km hasta Els Alocs y como había quedado a unas 3 horas de cuando pasé por allí con los de Camí de Cavalls hice el tramo último más tranquilo, además fue la zona más dura con continuos sube bajas pero esta vez de más pendiente que otros días. Las piernas se notaban cansadas, así que agradecí el poder ir tranquilo. Por fin llegué a Els Alocs y a remontar un par de km hacia Binidelfa, donde estaba esperándome David con la furgo de Camí de Cavalls para llevarme a Ferreríes, al hotel Loar, donde pasaría la noche, esta vez con cena y desayuno, así que no hubo que prepararse la cena… A descansar que hoy me he dado buen tute. Mañana hacia Ciutadella.


El martes había que madrugar poco porque no daban el desayuno hasta las 8, así que entre que salimos a y media y que había un traslado hacia Els Alocs, no empecé a andar hasta las 9, y la etapa era larga, así que fue el día que más tarde acabé. El ritmo ha subido un poco respecto a ayer para hacer los los 38,4 km con 5,6 km/h en 6 horas y 51 minutos con un desnivel de subida acumulado de 698 (la cota más alta fueron 107 m). Empecé a andar en els Alocs y el primer tramo fue entre bosque bajo, entre sombras para variar un poco respecto a la mayoría del Camí de Cavalls. Hasta que salí a Algaiarens. Hasta ahí fui a buen ritmo trotando bastante rato pero a partir de ahí las piernas empezaron a flaquear, así que decidí no trotar más, iba andando a buen ritmo, pero no troté más. Después de una fuerte subida llegué a Cala Morell un pueblo en la parte alta de un acantilado y donde había unas cuevas pobladas hace ya bastante tiempo. De ahí a Punta Nati todo por la parte alta de acantilado, bastante llano pero con mucha piedra que hizo que el ritmo no fuera bueno. Por fin llegué a Punta Nati, cabo al noroeste de la isla y de ahí hacia el sur camino de Ciutadella donde se me juntó pájara con piernas flojas y se mi hizo bastante largo hasta que conseguí llegar a Ciutadella donde fui directo al hotel. Después de la ducha, un pequeño paseo por la ciudad y ver el anochecer desde la plaza del pueblo.


Llegaba el cuarto día de caminata, ya estaba hecho la mitad del camino así que a partir de aquí a descontar km de vuelta a Maó por la costa sur de la isla. Hoy han salido 33,5 km en 6 horas y 17 minutos, con un ritmo de 5,33 km/h para hacer un desnivel de subida acumulado de 382 m (la cota más alta fueron 88 m). El día de hoy ha sido bastante más tranquilo que los días anteriores. Algún km menos y también con un desnivel bastante menor que otros días. La primera parte saliendo de Ciutadella pasando por Cala Santandria y Cala Blanca casi todo por urbanización. A partir de ahí hasta llegar a Cap d’Artrutx por un terreno bastante árido y muy pedregoso. Allí giraba dirección oeste una vez pasar el faro. Pasé por Platges de Son Saura, Cala Talaier, Cala Turqueta, Cala Macarella hasta llegar a Cala Galdana. Todo mezclando pasos por calas y tramos de interior con arbolado. Cuando había sombra se agradecía porque aunque era febrero la temperatura era de unos 18-20º. En Cala Galdana me desviaba al interior hacia el agroturismo Binisaid, un lugar aislado del mundo así que la tarde la pasé tranquilamente descansando. Después de descansar un poco la mejor cena de la semana, de entrantes sobrasada con miel, luego una ensalada y de plato principal cordero local, me dejó como nuevo…


Poco a poco nos acercamos al final, penúltima etapa, de Cala Galdana a Cala Porter. Parecía que iba a llover pero al final no cayó nada y seguía los 5 días con un tiempo perfecto para andar. Salieron 30 km en 5 horas 57 minutos, a un ritmo de 5,04 km/h y un ascenso acumulado de 620 m (el punto más alto 115 m). Me bajó la del agroturimo a Cala Galdana y empecé a anda desde allí, llegando en primer lugar a Cala Mitjana. A primera hora fresco, pero bien. Hoy desde el principio notaba las piernas cansadas y desde salida fui a un ritmo de unos 5 km/h que mantuve todo el día. Los km de todos esos días se van notando y además de muscularmente un par de pequeñas ampollas en el pie izquierdo hacen que el ritmo vaya bajando. Desde ahí me metí hacia el interior y estuve un buen rato sin ver la costa. Zona muy solitaria, cosa ya a la que me voy acostumbrando porque no hay casi nadie en estas épocas. Por fin volvía a ver el agua en Platja Binigaus, hoy con el mar bastante movidito (los días anteriores venía estando casi siempre plato, plato). Llegué a Santo Tomás, una urbanización grande donde aproveché a comprar pan porque el día anterior no había podido y casi seguido estaba Son Bou, donde están las ruinas de la basílica paleocristiana. Poco a poco me fui “arrastrando” hasta el Poblat Talaiotic de Torre d’en Galmes, de la época sV a sI a.C. Había que desviarse 1 km y me lo pensé, pero por suerte fui a verlo porque era bastante grande y estaba bastante bien, además de bien conservado. De ahí ya casi todo bajada hasta Cala Porter, donde acababa la etapa y tras esperar mientras comía el bokata llegó David que me llevaría en la furgo a Es Mercadal, donde estaba el hotel Jeni donde pasaría la última noche andes de salir hacia Maó definitivamente.


Llegaba el último día de andar. Las piernas estaban mejor después de andar los últimos dos días en lugar de corrar, lo que se quejaba era el pie izquierdo que tenía un par de ampollas, pero bueno, sólo quedaba el último tirón. Salieron 31,7 km en 6 horas y 12 minutos, es decir, a 5,12 km/h, con un ascenso acumulado de 395 m (punto más alto 63 m). La etapa de hoy ha sido la más suave de todas y también la más aburrida, porque la mitad más o menos iba por urbanizaciones, andando por carretera o por aceras. Pero bueno, la meta también hace que disfrutes el último día al completar los 360º del Camí de Cavalls. Vuelta completada y el siguiente día a descansar.
El sábado empezó el mal tiempo, he tenido una suerte de flipar porque los 6 días de caminata sólo me cayó un poco de txirimiri un día y no tuve que ponerme el chubasquero. Este día en Maó estuvo venga llover, así que tampoco turisteé casi nada porque el tiempo no animaba a ello.

Las cifras finales, han salido 203,3 km, en 35 horas y 37 minutos de caminata con un desnivel de subida total de 3.807 m. Lo que es una media diaria de 33,88 km a un ritmo de 5,7 km/h en casi 6 horas y con un desnivel de 634 m de subida.

Y así se acabaron las vacatas en Menorca disfrutando en tranquilidad de sus costas, calas y acantilados.