12 septiembre 2019

CAMBIO DE VIDA LABORAL


Todo apunta a un cambio de dirección en mi vida laboral, que implicará por supuesto y mucho, un cambio en la vida personal. Muchas dudas de si hacer este cambio o no, pero desde luego que si lo estoy haciendo es porque creo que es lo mejor para mí y para mi familia. Cada vez estoy más seguro de lo que he decidido. Bueno, estoy totalmente convencido.


De una vida más intensa laboralmente y con muchas estancias en el exterior, quiero pasar a tener una vida más tranquila y una vida mucho más en casa. De vuelta a los orígenes, de donde uno es y de donde uno siempre se ha sentido. Ahora sí que el blog va a ser “Desde Araba” como dice su título...


Lo que más me va a doler es la despedida de muchos compañeros de trabajo, con los que he compartido los casi 14 últimos años de mi vida laboral, ya que empecé en la empresa donde trabajo a finales de 2.005. Alguno estaba antes de llegar yo, muchos han llegado después, otros se han ido despidiendo. Pero creo que mi destino no es seguir trabajando lejos de casa, por lo que hago un cambio a la cercanía y a la tranquilidad de un trabajo más sencillo que no me haga tanto comerme la cabeza con problemas de costes, plazos, e incluso personales. Problemas que cada vez hacen más y más mella en mi personalidad, y tenía que pararlo.


Espero empezar a contar ahora las cosas que voy haciendo en mi querido San Román de Campezo y no como ahora, que contaba las cosas que hacía por el mundo, aunque siempre pensando en San Román, como he dicho donde considero que tengo mis orígenes y me han hecho ser como soy. Cada vez se me hacía más y más duro alejarme de casa, lo que antes me aportaba conocer otros sitios, ahora básicamente me supone nostalgia de no estar con la gente que quiero y en el lugar de donde soy.

Tengo por ahí varias ideas que quiero ir llevando a cabo y que iré reflejando en este blog. Poco a poco, cuando me “instale” en mi nueva vida.



No soy muy de Apple, pero lo cierto es que sí que creo que Steve Jobs decía muchas verdades, como por ejemplo ésta: “Cada día me miro en el espejo y me pregunto: ‘Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?’. Si la respuesta es ‘No’ durante demasiados días seguidos, sé que necesito cambiar algo.” Pues eso, llevaba ya demasiados días y meses contestándome que no.



¡Animado y con ganas de este cambio!

07 agosto 2019

UNOS DÍAS POR CASA Y CELEDÓN

Visita veraniega rápida, como suelen ser las visitas desde que estoy en Chile. Había estado por Semana Santa y esta vez tocaba volver unos días a finales de julio. Salí de Santiago el día de Santiago, es decir, el 25 de julio, así que llegaba a casa al día siguiente a cenar y a la cama después del largo viaje. El enlace en Madrid fue demasiado rápido, y por suerte se retrasó el segundo vuelo a Bilbao, sino, lo hubiera perdido (llegaba a la T4, tenía que pasar aduana, recoger la maleta al no estar los billetes enlazados, volver a facturar…)

El fin de semana iba a ir entero a San Román, pero mis padres estaban en Vitoria, así que comí con ellos y luego fui para Sanro. El sábado a la tarde noche de parloteo en la karcel hablando de lo humano y lo divino, disfrutando de charla de temas varios con unas cervezas de por medio. El domingo de nuevo comida en casa familiar y luego a la tarde de vuelta a Gasteiz con parada en Korres donde me encontré con Aitor Gope que estaba con un nuevo morador de Korres, Unai.

El lunes me tocaba recados varios por Vitoria y el martes antes de volverme a Sanro salí a dar una vuelta en bici con Alberto que está recuperando la cadera, así que fuimos de Gasteiz a Gauna por el Vasconavarro, recorrido suave y llano porque estamos los 2 para esos trotes. De ahí a Sanro y el día siguiente volvía coger la btt, para bajar de Sanro a Genevilla por el camino de Zabala, de ahí por carretera a Kanpezu y luego Bujanda y subir por el camino del río a Korres, volviendo a hacer la subida a Sanro por carretera. No estoy para más trotes con la bici.
Al día siguiente amaneció lloviendo con tormenta con muchos truenos y cuando paró empecé a subir a la Muela, pero tras ver que venían nubes otra vez me quedé en la Casilla y bajé para andar por la zona del Portillo. A la tarde a Gasteiz, que tocaba bokata eguna, algo que echo mucho de menos también ya que desde aquí me los pierdo, esa terapia semanal que libera la mente.
De nuevo quedé con Alberto para dar otra vuelta suave, esta vez el Vasconavarro de Kanpezu a Ancín. Disfrutando de una vuelta en btt en modo paseo, charlando por el camino con un buen amigo de las cosas de la vida.
Para acabar, el Celedón con una comida con los que estaban por aquí y tenían ganas de Sanro y Korres y unos cuantos potes. Muy tranquilo, porque el cuerpo está para eso, para ir tranquilo, pero disfrutando a tope de las fiestas de Vitoria. Hasta que aguantamos Raúl y yo, que fueron unas 12 horas más o menos, desde la quedada a las 2 en Arana para potear, comida en el Itzasberri, ver el Celedón en el Inn, potes varios por Kutxi, bokata en el Matxete y para acabar DJ Loro en Farelina hasta las 2 de la mañana o así que fue cuando nos retiramos.
El día 5, fui a comer con mis padres en Sanro y despedirme de nuevo otra vez, ya que el 6 salía de vuelta para Chile. Día de la marmota… preparar maleta… a por el tren… avión en Madrid y viaje a Santiago.

08 julio 2019

LA VIDA SIGUE IGUAL

Por aquí seguimos, por Chile. Contando los días para acabar la obra, aunque todavía quedan meses por descontar, así que hay que tomárselo con calma y resignación. Aquí los trabajos están saliendo lentos no, lo siguiente, extremadamente lentos.
Menos mal que a finales de julio me voy unos días a casa, a ver si cojo bien de aire del bueno.

11 junio 2019

CASA DE LOS VILOS

Por Los Vilos seguimos sin mucha novedad en la obra. Con continuos arranca/paras que no nos deja coger un ritmo de obra normal, ni siquiera un ritmo lento, pero si por los menos fuera continuado…
Han venido dos compañeros asturianos que hacen que el fin de semana sea más llevadero porque podemos ir a comer o a hacer algo, porque hasta hace poco me tocaba pasar los fines de semana a mi bola, ya que los chilenos con los que trabajo cada uno tiene su vida y la mayoría es fuera de Los Vilos. ¡¡¡Así que contento con las 2 nuevas incorporaciones!!!
Por cierto, después de mucho tiempo en Los Vilos creo que no he puesto ninguna foto de mi casa, así que ahí va una. Es la planta baja de la de la foto, todo un espacio abierto con la cama, el salón, el comedor y la cocina. La verdad es que está bastante bien para lo que hay por la zona y estoy muy a gusto en esta casa.

12 mayo 2019

LA MENTE EN EL GORBEA CON IÑAKI

Con esto de estar en Chile, hoy me pierdo un evento al que me gusta asistir cada año.
Todo empezó desgraciadamente un 11 de febrero de 2012, es decir, hace más de 7 años ya. Lo que era un fin de semana tranquilo pasó a ser un fin de semana de lo más triste. Iñaki tenía un accidente en la montaña y se quedó para siempre en el Soum de Léviste.

Desde entonces, todos los años nos juntamos la gente de Soraluce (de donde era y vivía Iñaki), de Otxandio (de donde es su chavala y donde viven ahora sus peques) y nosotros, los de Zortzietakoak de Gasteiz (equipo donde corría y como le conocí). A la mañana salimos en diferentes expediciones bien a pata o en bici, en función de la forma de cada uno y de donde salga, pero todos nos juntamos en la cima del Gorbea a las 12 para sacarnos una foto, recordar a Iñaki y mantener esta relación que espero el tiempo no haga que se pierda. Luego nos juntamos a comer para charlar tranquilamente de cómo nos va todo.

Pues a mí, hoy me va mal, porque no puedo estar ahí.

29 abril 2019

A CASA UNOS DÍAS


Después de algo más de tres meses desde mi última visita a casa (fue por navidad) volvía a tocarme permiso, así que me fui a Gasteiz y San Román durante unos días, coincidiendo con la Semana Santa. Como siempre estas visitas se pasan demasiado rápido porque hay que hacer recados tras más de 3 meses fuera, me gusta coincidir con la gente a la que no le he visto durante mucho tiempo, estar con la familia, dar algún paseo por San Román y por Gasteiz.

Los últimos días en Los Vilos fueron una cuenta atrás, descontando los días para la mañana que por fin salgo de casa hacia el bus con la maleta. El viaje es largo, pero no importa. Primero unas 3 horas en bus a Santiago, de ahí otra hora al aeropuerto en otro bus. A esperar al avión. Esta vez el viaje toca con escala en Buenos Aires antes de llegar a Madrid, donde sale el último avión a Bilbao y por fin en coche a Gasteiz. Un total de unas 30 horas de bus, avión, esperas y coche hasta llegar a casa.

El primer domingo coincidía con la llegada de la korrika a Gasteiz (final de esta edición 2019) así que a la mañana estuve con los de zortzietakoak corriendo un km con Uxue a la cabeza. A la tarde había conciertos, entre ellos el de la Big Band Berri donde tocaba Patxi.

Los siguientes 3 días fueron de recados por Vitoria. Mucho tiempo fuera y los papeleos que se pueden hacer poco a poco, los concentré en estos días.
De ahí a pasar la Semana Santa por San Román. Algún paseo por la zona, alguna caña en la karcel, un poco de curro en la huerta, la visita de rigor a la Muela y también un día de poteo a Campezo, que hacía mucho que no íbamos. Se pasan en nada los días y de vuelta a Los Vilos.

08 abril 2019

VISITAS EN CHILE

Después de media año en Chile, se juntan las visitas en dos fines de semana seguidos.
La primera visita es de una korresana, viene Kris por trabajo unos días y en lugar de llegar el domingo a dormir, llegó a la mañana, así que pudimos pasar el día conociendo un poco el centro de Santiago. Salí pronto de Los Vilos para ir a recogerle al aeropuerto de Santiago, el trayecto es más o menos 2 horas y media. Para cuando llegué justo acaba de llegar con un compañero, así que le llevé al hotel donde estaba y luego a Kris. De ahí nos fuimos Kris y yo en metro hacia el centro, dirección La Moneda, pero había una línea cortada así que fuimos por la línea que nos desviaron a la plaza de Armas. Salimos ya con el sol pegando y fuimos dando un paseo viendo la plaza de Armas, la catedral, el mercado central, el palacio de la Moneda y de ahí a comer un plato bueno de marisco en el mercado central. Después de comer buscamos una cafetería mientras paseamos por el parque del museo Bellas Artes hasta plaza Italia. Ahí vimos un café un poco cutre, pero entramos, y dentro vimos que tenían zumos así que nos tomamos unos que estaban buenos y refrescantes porque le sol pegaba bien. De ahí fuimos hacia la zona de Bellavista donde había una especie de carnaval cutre pero algunos caracterizados iban de traca. Para acabar llegamos a la base del cerro San Cristobal, subimos en funicular y bajamos en telesilla, que nos dejaba cerca del Costanera Center, el edificio más alto de Santiago, cerca del hotel de Kris.
Después de un buen día de turisteo y sobre todo de una buena compañía, de vuelta en coche a Los Vilos, que el lunes había que trabajar.

El fin de semana siguiente llegaron mis primas Miriam y Susana con mi tía Pili. Visita familiar, además de las primas, que son las que más me han visitado en mis diferentes lugares donde he estado. Llegaban justo el día después de mi cumpleaños, así que fueron un regalo perfecto. Fui a recogerles al aeropuerto y de ahí a San José de Maipo, el pueblo principal de la zona de Cajón de Maipo. El primer día, tras comer en San José donde nos recomendó el del alojamiento subimos hasta lo Valdés con el coche, a la par del río Volcán. Bonitas montañas y algunas zonas de kayak. En la bajada paramos en la casa del chocolate, para celebrar mi cumple (aunque no hubiera churros).
A la noche fuimos a cenar al otro restaurante que nos recomendaron tras escuchar un par de canciones en directo en la plaza del pueblo, que había un festival. Lo que fue un festival fue la cena, que nos sacaron mucho no, más todavía. Así que nos salimos llenos hasta las cartolas y con 2 tuppers de comida que no pudimos comer. Pasamos por la plaza, pero justo terminó el concierto cuando estábamos viendo unos bailables. Así que a dormir.
El domingo nos levantamos con intención de subir al Embalse el Yeso, pero nos dijeron que estaba cortado por el momento por las lluvias que cayeron a la noche. Por si acaso subimos a ver si abrían y por suerte cuando llegamos justo acababan de abrir la carretera de ripio que subía hacia el embalse. Tras una larga y dura subida de unos 1.200 m (aunque con el coche no fue duro, claro), nos plantamos en el embalse que recorrimos por un estrecho camino que hacía complicado el paso de 2 coches al cruzarnos. Estábamos a 2.500 metros sobre el nivel del mar con unas buenas vistas del embalse y las montañas de la cordillera andina, varios de ellos con nieve y a lo lejos se veía un glaciar. El día nos salió soleado así que lo disfrutamos mucho.
De ahí yo me volvía a Los Vilos, dejando a las primas y la tía en Santiago porque iban destino a Valparaíso.

Durante la semana, mientras yo estaba trabajando en Los Vilos, ellas estuvieron visitando Valparaíso, La Serena, Punta de Choros, valle de Elqui y de ahí vinieron a cenar el viernes en Los Vilos. Después de un rápido paseo por el centro fuimos a cenar a las gárgolas que hay en el paseo, pero sólo había una abierta, así que fue fácil elegir.
El sábado salimos hacia Viña del Mar, donde teníamos el albergue para esa noche. Nada más llegar, a patear un poco las calles y visitar los edificios más importantes y a la tarde ruta con “Tour 4 tips” con el guía local Felipe, que nos contó algunas curiosidades de la parte residencial de Viña, así como muchas historias de los suburbios, las visitas del presidente, el festival de música de Viña… Como curiosidad, el guía era un fan del punk radical vasco de hace ya unos años, y su grupo preferido, Kortatu y el Sarri-Sarri!!! De ahí fuimos a la playa a meter los pies, y en una ola sorpresa metimos algo más que los pies, todos menos Susana que se quedó a mirar desde lejos. Mientras estábamos todavía mojados, nos quedamos a ver el anochecer en el Pacífico y de ahí, a cambiarnos y a cenar a la zona centro de Viña. Para potear, pedí una cerveza, y resulta que aquí las sacan de litro… así que me la tuve que beber.
El domingo la visita fue a Valparaiso. Recorrimos las calles cercanas al centro donde había una visita oficial inglesa y había varios secretas. De ahí cogimos un funicular para ir a la parte de los cerros donde están los típicos murales de varios artistas. Callejeamos bastante, aunque no tanto como el sábado hasta la hora de comer. De ahí, nos volvimos a dividir, yo hacia Los Vilos y ellas 3 a por el bus a Santiago donde estarían hasta el miércoles por la mañana.

10 marzo 2019

LA VIDA SIGUE IGUAL

Seguimos sin cambios en Los Vilos. La distancia a casa sigue siendo la misma, demasiada. En el curro a tope sin parar entre semana y el finde también hay que aprovechar algo de tiempo para hacer cosas que el día a día no te deja hacer. Y lo que se puede también a descansar.

La próxima vuelta a casa es a mediados del mes de abril, para estar allí la Semana Santa. Ganas enormes de estar con la familia y los amigos, y de pasar unos días tranquilos por San Román, a coger un poco de aire.

Los días por casa se pasarán rápidos, entre trámites los días de labor que se acumulan porque hay que hacer en 3 días lo de varios meses y los eventos y excursiones los festivos todo será como un relámpago, así que habrá que organizarse bien para poder hacer el máximo de cosas y lo más importante, estar el máximo de tiempo con la gente que quiero.

18 febrero 2019

PASEOS VILEÑOS


Los fines de semana por aquí siguen siendo tranquilos. Después de la semana estresante de trabajo, el fin de semana un paseo relaja cuerpo y mente, sobre todo lo segundo.
Los paseos básicamente son 2, bien hacia el sur por los acantilados, pasando por una pequeña ermita, luego por la base de unos acantilados hasta llegar como mucho a la isla de los Lobos (se llama así porque los hay, se les oye y ve desde la orilla), la segunda opción es paseo por la playa, que es bastante larga, al principio por el pueblo y ya al final por zona sin casas donde como mucho hay algún pescador.

Yo desde luego prefiero el paseo por la zona de los acantilados, más bonitos de ver con las olas rompiendo. La parte de la playa además, al no hacer temperatura muy alta, tampoco te pide meterte al mar.

04 febrero 2019

VIDA MONACAL

Pues ya de vuelta a Los Vilos. Cada vez llevo una vida más y más monacal. De lunes a viernes currando todo el día: Llegas a casa, ducha, un poco de papeleo de curro, cena y a dormir. Los sábados a la mañana también suele tocar ir a currar, a la tarde poner todo un poco en orden. Así que el domingo es el único día libre, que lo dedico a descansar, sobre todo. Por la mañana una carrera o un paseo para ejercitar un poco las piernas y por la tarde oyendo la radio de casa o viendo alguna película o serie. Desde luego que no estoy muy activo en lo extra laboral, esto va por rachas.

Algún sábado pienso que debería salir a echar un par de cañas, pero luego el cuerpo no me hace caso y me quedo en casa descansando. Salir a echar una caña sin los colegas de nunca me ha motivado, pero antes salía aunque sea de vez en cuando. Ahora ni eso... La edad está haciendo más mella en mí de lo que debería, je, je...

05 enero 2019

UNOS DÍAS POR GASTEIZ

Desde agosto estaba por Chile y tenía ganas de volver a casa. Yo creo que es la vez que más ganas tenía de volver a casa de todas las veces que he estado fuera (y alguna vez he estado más tiempo). Las circunstancias de curro, los eventos que me he perdido en casa, la edad... no sé la razón exacta, pero así ha sido. Así que a aprovechar a tope la semana que estaba por allí.
Llegué el 22 de diciembre, sábado, así que lo primero fue ir a comer a casa con la familia, a contar un poco cómo me iba por Chile.
Luego llegaba Nochebuena y Navidad, así que más comilonas. A disfrutar de la comida de la ama, que siempre es la mejor.
Algún trámite que tenía que hacer, como temas de tarjetas o la ITV de la furgo, algún cafelito con amigos, un bokata eguna que tanto se echan de menos y hasta una comilona con los del curro para celebrar la jubilación de Juanjo.
También tuve tiempo para ir a San Román y hacer una visita a Korres. Un par de paseos por el monte para relajar la mente.
Para nochevieja llegué con catarro, así que cancelé mi presencia en la San Silvestre y tampoco salí esa noche.
Han sido 10 días que se me han pasado como si fueran 2 o 3. Ya de vuelta a Chile, en Los Vilos. De nuevo en la rutina del curro del día a día de obra.