Los fines de semana por aquí siguen siendo tranquilos.
Después de la semana estresante de trabajo, el fin de semana un paseo relaja
cuerpo y mente, sobre todo lo segundo.
Los paseos básicamente son 2, bien hacia el sur por los
acantilados, pasando por una pequeña ermita, luego por la base de unos
acantilados hasta llegar como mucho a la isla de los Lobos (se llama así porque
los hay, se les oye y ve desde la orilla), la segunda opción es paseo por la
playa, que es bastante larga, al principio por el pueblo y ya al final por zona
sin casas donde como mucho hay algún pescador.
Yo desde luego prefiero el paseo por la zona de los
acantilados, más bonitos de ver con las olas rompiendo. La parte de la playa
además, al no hacer temperatura muy alta, tampoco te pide meterte al mar.

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