Aquí o no tienes visitas, o no paras… Después de Karlos y Marta llegaban ¡¡¡¡las primas!!!! Esta vez venían como primas Miriam y Susana y como primas “pegadas” Amaia y Cris. Llegaron el viernes a la noche y se quedaban hasta el domingo (bueno, Susana estiró un poco más la visita).
Empezamos el viernes con una cena en la zona de la avenida de Elvas, unas terrazas en la calle que con el día que hacía apetecía cenar fuera… eso sí, el servicio dejó bastante que desear. El sábado a la mañana salimos los 5 camino a Mérida y por el camino nos pegamos una buena tostada para coger energías. En Mérida lo primero que vimos fue el teatro y el anfiteatro. Luego nos pasamos por el templo de Diana, el arco de Trajano, el puente, la Alcazaba, el circo y el acueducto (visita típica) para salir hacia Trujillo que sería la próxima parada. Por el camino nos salimos a comer en la salida 334 de la A-5 y casualidad que había una megatienda con bar incluido todo de Harley Davidson. En Tujillo, cómo no, empezamos por la plaza mayor y dimos un paseo hacia la parte alta del pueblo, donde está un monasterio y un castillo. En la torre del monasterio había un escudo del Athletic… sí, sin más… y en el interior del castillo una virgen que si le metías 1 euro se giraba… milagroso… Desde el castillo había unas vistas muy guapas. Yo pasé un rato muy malo llorando como una madalena por la alergia (aunque intenté que creyeran que era porque les iba a echar de menos cuando se fueran, no coló…) Así acabamos el sábado cenando en Badajoz, en los castuos, un lomo con piña muy bueno y un solomillo a las 3 salsas que no estaba tan bueno, pero bueno.
El domingo empezamos visitando el centro de Badajoz, empezando por la puerta de Palmas, la catedral, luego la plaza alta y para terminar la Alcazaba. Yo no hubiera ‘perdido’ el tiempo aquí, pero bueno, ya que estaban de visita allí no se querían pirar sin verlo. De ahí camino a Cáceres donde nos dimos un paseo por todo el centro. Había un montón de puestos por las calles porque se celebraba el Womad, así que aprovechamos a ver los puesticos (unas más que yo, claro) Eso sí, nos vino bien para comer comida japonesa y una patata asada en unos puestos. Así se acababa la visita de 3 de las primas que salieron camino a Gasteiz mientras yo me volvía a Badajoz con Susana. Ella fue a la ofi de turismo a que le contaran algo mientras yo me fui a descansar a la cama, y es que me había pasado un fin de semana con alergia de lo más interesante, venga llorar y moquear…
Susana se quedó en Badajoz 3 días más y aprovechó para ver la ciudad mejor, también para recorrer Cáceres con más detalle y para visitar Olivenza y Jerez de los Caballeros (mientras tanto los demás a pringar, claro)
El siguiente fin de semana cogí la moto para bajar a Biana, que era el cumple de Isi. De vuelta a Gasteiz paré en Korres y estuve viendo un poco el ensayo del Zarrapo. El domingo participé en la marcha urbana de gaubela por Gasteiz. Me junté con Aitzi, Estitxu y Garbiñe y recorrimos la ciudad patinando y enfadando a algún conductor (¡qué poca paciencia tienen algunos!) Hacía más de un año que no cogía los patines, pero parece que es un poco como la bici, que no se olvida si no lo practivas.
Empezamos el viernes con una cena en la zona de la avenida de Elvas, unas terrazas en la calle que con el día que hacía apetecía cenar fuera… eso sí, el servicio dejó bastante que desear. El sábado a la mañana salimos los 5 camino a Mérida y por el camino nos pegamos una buena tostada para coger energías. En Mérida lo primero que vimos fue el teatro y el anfiteatro. Luego nos pasamos por el templo de Diana, el arco de Trajano, el puente, la Alcazaba, el circo y el acueducto (visita típica) para salir hacia Trujillo que sería la próxima parada. Por el camino nos salimos a comer en la salida 334 de la A-5 y casualidad que había una megatienda con bar incluido todo de Harley Davidson. En Tujillo, cómo no, empezamos por la plaza mayor y dimos un paseo hacia la parte alta del pueblo, donde está un monasterio y un castillo. En la torre del monasterio había un escudo del Athletic… sí, sin más… y en el interior del castillo una virgen que si le metías 1 euro se giraba… milagroso… Desde el castillo había unas vistas muy guapas. Yo pasé un rato muy malo llorando como una madalena por la alergia (aunque intenté que creyeran que era porque les iba a echar de menos cuando se fueran, no coló…) Así acabamos el sábado cenando en Badajoz, en los castuos, un lomo con piña muy bueno y un solomillo a las 3 salsas que no estaba tan bueno, pero bueno.
El domingo empezamos visitando el centro de Badajoz, empezando por la puerta de Palmas, la catedral, luego la plaza alta y para terminar la Alcazaba. Yo no hubiera ‘perdido’ el tiempo aquí, pero bueno, ya que estaban de visita allí no se querían pirar sin verlo. De ahí camino a Cáceres donde nos dimos un paseo por todo el centro. Había un montón de puestos por las calles porque se celebraba el Womad, así que aprovechamos a ver los puesticos (unas más que yo, claro) Eso sí, nos vino bien para comer comida japonesa y una patata asada en unos puestos. Así se acababa la visita de 3 de las primas que salieron camino a Gasteiz mientras yo me volvía a Badajoz con Susana. Ella fue a la ofi de turismo a que le contaran algo mientras yo me fui a descansar a la cama, y es que me había pasado un fin de semana con alergia de lo más interesante, venga llorar y moquear…Susana se quedó en Badajoz 3 días más y aprovechó para ver la ciudad mejor, también para recorrer Cáceres con más detalle y para visitar Olivenza y Jerez de los Caballeros (mientras tanto los demás a pringar, claro)
El siguiente fin de semana cogí la moto para bajar a Biana, que era el cumple de Isi. De vuelta a Gasteiz paré en Korres y estuve viendo un poco el ensayo del Zarrapo. El domingo participé en la marcha urbana de gaubela por Gasteiz. Me junté con Aitzi, Estitxu y Garbiñe y recorrimos la ciudad patinando y enfadando a algún conductor (¡qué poca paciencia tienen algunos!) Hacía más de un año que no cogía los patines, pero parece que es un poco como la bici, que no se olvida si no lo practivas.Para rematar el domingo a la tarde un poco de tumbing en el sofá viendo al Itxako (equipo de Lizarra de balonmano femenino) proclamarse campeonas de Europa de la copa EHF. Ahí es nada, las estellesas han ganado el equivalente a la uefa de fútbol o la uleb de basket. Aupa Itxako!!!
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