14 abril 2010

TRAVESÍA ORDESA-REF GORIZ- GAVARNIE

El último finde de marzo me uní a una excursión del Goiena con Karlos, Arantzazu e Iru. Salimos el sábado bien pronto en autobús camino de Ordesa parando a echar un café/cola cao en la gasolinera de Liédena. Después de un tramo con muchas curvas en la que autobús sufrió un poco llegamos al parking de Ordesa (1.320 m) donde empezamos a preparar las mochilas. Empecé en un grupo que no era el mío y me llevaban con el gancho, así que en la primera parada en una fuente me quedé un poco más atrás. Al principio nos tocó andar un poco, pero luego ya empezamos a foquear y a Iru se le jodió el enganche de la foca. Sacó el cordino, una navaja y con una pericia digna de McGiver se curró un buen apaño. Ascendiendo suavemente llegamos por fin a la cascada de cola de caballo. Allí nos paramos a almorzar un poco y a disfrutar de unas buenas vistas. Tras este descanso empezaba lo ‘bueno’. La primera pala la subimos zigzagueando poco a poco hasta llegar a las clavijas de Soaso que hay que escalar un poco para pasarlas agarrado a una cadena por si acaso tenías un resbalón. Técnicamente no es difícil, eso sí, si te escurres… Seguimos subiendo hasta llegar al refugio de Góriz, ya con las piernas tocadas, con ganas de descansar. En total un desnivel de 850 metros. Hasta la hora de la cena un poco de charla ya que no hay duchas para pegarse una buena ducha. Tras la cena a dormir… por decir algo, entre el frío que hacía y sobre todo las gotas que caían en la cama no pegamos mucho el ojo, sobre todo los de la litera de arriba.

El domingo nos levantábamos también pronto para desayunar y preparar todo y salir justo al amanecer. Salimos de 2.160 m del refugio y por el circo de Góriz subimos al collado de Millares. De ahí se baja un poco hasta el cuello del Descargador para volver a remontar altura llegando a la brecha de Rolando (2.807 m). De ahí la mayoría subieron al Taillón (3.144 m) pero unos 8 nos quedamos para empezar la bajada tranquilamente. En la bajada me caí unas cuantas veces, pero la nieve y el día estaban muy buenos y lo disfruté a tope. Pasamos por el refugio de Sarradets (2.587 m) y llegamos hasta donde la nieve nos dejó, hasta unos 3 km antes de llegar a Gavarnie. En esta parte final me caí en parado y me golpeé una costilla causándome una contusión (por suerte no llegó a fisura) lo que me hizo estar durante toda la semana santa en Sanro de relajación absoluta, ni bici, ni correr, ni paseos por el monte, ni patines, ni… De todas formas, mereció la pena este pequeño precio porque no viene mal de vez en cuando descansar un poco y sobre todo porque el finde de travesía lo disfruté a tope. No salen estos planes tan bien normalmente (la nieve, el tiempo, la gente…) y para uno como yo que no ha hecho casi ninguna travesía es una gran suerte que salga todo tan bien.

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