El último fin de semana de mayo volví a ponerme las zapatillas de monte y salí a trotar por el monte de Izki. Ya ha llegado la primavera y está muy chulo. Yo siempre he defendido que cuando mejor está este monte es en octubre, cuando se mezclan los miles de colores de las hojas de los robles, pero lo cierto es que estaba precioso. Según la predicción meteorológica iba a estar nublado y con riesgo de lluvias, pero cuando me levanté vi un día despejado y con una temperatura intermedia perfecto para correr. Salí por la mañana con el típico comentario de una madre… ‘si te hubieran mandado’… pero normalmente nadie se levanta una mañana y te ‘manda’ a disfrutar todo lo que te apetezca.
Bajé primero hacia Bujanda y remonté hacia Korres por el camino del río pasando por la presa hasta llegar debajo de la Ermita de la Virgen de la Peña. De ahí empezaba la subida buena hasta la Casilla, puerto natural entre las peñas de la Muela y del Santo. La subida estaba preciosa por dentro del hayedo. Al llegar a la Casillo sólo había que dejarse caer hasta San Román para acabar una mañana perfecta.
Dejo unas fotos que seguro que se explican mejor que yo…
Después de la ducha a tomar una kaña a la Kárcel. Por la tarde estrené por mi parte un nuevo bar de la zona, Ostatu Taberna. Es el centro de Korres de toda la vida, pero lo han cogido entre 3 y parece que están haciendo todo lo posible por darle vida. Nosotros haremos lo posible porque les vaya bien y haremos gasto cuando pasemos por ahí.
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