23 marzo 2014

AUSTRALIA: GREAT OCEAN ROAD



Muchos años pensando en este viaje y por fin llegó el momento en el que volaba hacia Australia, destino inicial Sydney. En principio iba a viajar en noviembre, pero por temas de curro lo pospuse a febrero y gracias a ello se unió Ixone. Además de no viajar sólo, lo hice bien acompañado. Perfecto.

El viaje fue muy largo, salida desde Gasteiz una madrugada de viernes a sábado en bus hacia Madrid, de ahí vuelo el sábado a Pekin con enlace de unas 10 horas tirados en el aeropuerto y luego hacia Sydney.
Nada más llegar a Sydney y bajarnos del avión nos montamos en otro para ir a Melbourne donde alquilamos coche para dirigirnos hacia Wharrnamboll donde dormíamos la primera noche y empezaríamos a recorrer la “great ocean road” después de conducir unos 300 km. Esa noche es la que mejor he dormido en mucho tiempo… 10 horas del tirón sin despertarme ni una triste vez y es que después del viaje estaba destrozado. Pero empezaba lo bueno!!!

Lo de conducir por la izquierda, pues ya estoy medio hecho. Ahora me va a resultar raro volver a coger el volante del lado izquierdo!
Después de un paseo al anochecer por un mirador de Wharrnamboll a la mañana estuvimos viendo un poco las playas de este pueblo donde empieza este recorrido por la costa sur australiana. Enormes playas de arena fina intercaladas entre acantilados por todo este tramo de costa. Lástima la temperatura, que hizo que no nos pudiéramos meter en el agua durante este recorrido de 2 días. Sin duda esta es una bonita zona para vivir, tranquila y con preciosos lugares donde ir a desconectar.
La primera zona de acantilados que visitamos fue Bay of Islands, donde además de acantilados había varios islotes arrancados de los acantilados… los va formando la erosión cuando en un saliente se forma un arco y finalmente el arco se derrumba quedando el islote en sí.
Después de islotes y acantilados tocaba otra vez playa, Bay of Martyrs donde pisamos un poco de arena. El día estaba fresco aunque muy soleado.
De ahí a Grotto y London Bridge, donde se ven los arcos que en un futuro darán paso a la formación de un islote. En general todas las entradas están bien indicadas según llegas por la carretera y tienen un parking para dejar el coche. Quizás en temporada alta alguno se pete, pero en la época que estuvimos nosotros, febrero, no había ningún problema de aparcamiento.
La primera parada en la civilización la hicimos en Port Campbell, un pueblecito con una coqueta playa donde paramos a tomar cerveza australiana (esta vez el intento de probar algo nuevo nos salió rana, ya que pedimos sidra…)
Seguimos por la carretera y de nuevo más islotes y acantilados, Loch Ard Gorge y Twelve Apostoles (aunque a nosotros nos faltó alguno para los 12) Las formaciones de la roca y la arena son muy guapas. En Loch Ard Gorge metí por fin los pies en el agua del Pacífico, pero hasta los tobillos porque estaba bien fresca, más de lo que parecía con lo soleado que estaba el día. De todo el recorrido de esta carretera, Twelve Apostoles es lo más turístico de todo, masificado, con autobuses y centro de interpretación.
Al llegar a Castle Cove dimos con la cerveza que más nos gustó y que más bebimos en nuestro viaje australiano, la Carlton Draught. Que la acompañamos de un sándwich que aunque barato fue de lo más simple que te puedes meter en el estómago. Pero suficiente para seguir.
De allí nos dirigimos a Cape Otway donde de camino al cabo vimos a nuestro primer koala, vimos a gente parada en la cuneta y ¿qué harán?, pues eso, sacarle fotos, así que ahí que nos unimos nosotros a fotografiar. Son animales que tienen muy poca actividad física, duermen unas 18 horas al día y se mueven despacio alimentándose sólo de eucaliptos. Menos mal que tuvimos la suerte de ver estos koalas, porque luego el cabo en sí estaba cerrado porque eran más de las 5 de la tarde, así que tuvimos que conformarnos con ver el edificio desde lejos.
La siguiente parada fue Apollo Bay, totalmente diferente ya que era un paseo entre enormes árboles que se levantan buscando un rayo de sol. La noche la hicimos allí, donde empezaría nuestro segundo y último día en esta carretera. Este segundo día tuvimos peor suerte con el tiempo porque estuvo muy nublado (por suerte la zona más chula es la que hicimos el primer día)
Vimos un par de cascadas que en esta época del año no tienen ya ningún interés porque en febrero en el sur es la época en la que no llueve, así que no traían más que un hilillo de agua.
Otros miradores que visitamos fueron Cape Patton, Historic Grave, Sheoak Falls, Big Hill, Devil’s Elbow o Point Addis.
Estuvimos también en la desembocadura de dos ríos al llegar al Pacífico, Wye River y Cumberland River. En este segundo por el río había un chulo paseo por el que se veían un montón de patos.
En este tramos la civilización la encontramos en Lorne, un pueblo pesquero donde vimos una de las aficiones de los australianos, la pesca y es que se ven pescadores en muchos puentes según vas conduciendo por la carretera. Aquí probamos la Victoria Beer, o VB, la segunda opción después de la Carlton.
Cuando estábamos finalizando casi pasamos por una monumento a los que construyeron la carretera hace unos pocos años, hace más o menos un siglo.
Para almorzar paramos en un faro al que sí que pudimos llegar a verlo, Split Point Lighthouse.
El día lo terminamos con tema sufero, primero en una playa muy conocida para ellos (a mí no me sonaba de nada, pero bueno) Bells Beach donde se hacen campeonatos, pero estaría la marea en mal momento porque no había nadie surfeando. Así que nos tuvimos que sacar nosotros unas fotos pretendiendo que surfeábamos (Ixone con bastante más estilo que yo por cierto). Y ya llegamos a Geelong, donde después de ver unas tiendas surferas nos fuimos a un hotel que encontramos medio de casualidad que resultó estar muy bien, con sofá y cocina.
Durante todo el recorrido vimos varias furgos pintadas muy guapas, grafiteadas. Son típicas para recorrer tranquilamente este recorrido parando donde te apetezca parar.
Para rematar esta parte de las vacatas el último día lo dedicamos entero a Melbourne, una de las ciudades más importantes de la ciudad. Como curiosidad, Ixone había visto una tienda de natación por internet y fuimos a buscarla… resultó ser una mini tienda, pero donde por lo menos pudimos comprarnos unos gorros de natación australianos. Nos quedamos en un hostel, que aunque alejado del centro resultó estar bien, aunque como siempre es un hostel, mucha gente, ruidos… Vimos toda la zona del río, donde había gente haciendo SUP (remando en una tabla de surf grande), kayak y también remeros, un montón de ellos entrenando. De ahí a la zona deportiva, entre ellos el estadio del Open de Australia, luego el barrio chino (bastante pequeño) y acabamos viendo el acuario (donde Nemo acabó en la película)


No hay comentarios: