Va pasando poco a poco el tiempo y ya llevo más o menos un mes por aquí después de mi primera estancia en Santiago. Los Vilos es un pueblo muy tranquilo, de unos 10.000 habitantes, donde no hay mucho que hacer. Eso sí, está en la misma costa, así que tenemos playa y acantilados para dar paseos y algún que otro trote.
Yo no soy nada “marítimo”, es lo que tiene ser patatero, que prefiero la piscina a la playa, pero bueno, lo cierto es que la playa tiene su encanto porque las olas tienen algo hipnótico que te abstraen de todo cuando te pones a mirarlas. De momento no me he metido en el agua, que el tiempo es primaveral y aunque está bueno para pasear, no está nada apetecible para meterse al mar.
Lo que sí que tiene chula es la costa, en algunos sitios más rocosa y por tanto más bonita para ir a verla y para mirar las olas del Pacífico que cuando viene un poco más movido rompen contra las rocas.
Otra actividad que he empezado a hacer es salir a trotar un poco. Son salidas cortas, de unos 6 km a un ritmo de 5:30 o así, una vez a la semana. Al principio tenía que hacer alguna parada intermedia a descansar, pero ya consigo hacerlo todo de una tirada. Mi objetivo, correr la San Silvestre de Gasteiz. Después de más de 2 años sin correr he empezado muy suave aquí, y me gustaría participar en una carrera tanto tiempo después. Además, ésta es una buena carrera por el ambiente festivo, la distancia (más o menos de lo que hago ahora) y los amigos que estarán también.
¡Ya deseando que lleguen las navidades para ir un poco a casa!

No hay comentarios:
Publicar un comentario