El primero de los dos me fui a la zona de Los Ángeles. Fue el fin de semana del Show Time.
De camino a Los Ángeles entré en un pueblo fantasma llamado Cálico. Era un pueblo minero que tras terminar la explotación de la mina lo abandonaron. Después lo han restaurado para fines turísticos. Tenía unas cuantas casas de la antigua usanza y dos cosas curiosas. Primero un tren que te daba un paseo por el monte donde se veían las minas por fuera y luego un paseo por unos túneles que te hacían ver cómo eran el interior de las minas. Lo único malo es que pasé muy pronto por Cálico y no vi nada de ambiente. Cuando llegué no había nadie y tuve que esperar un rato a que abrieran las actividades. Eso sí, no hice ni una triste cola…
Vaya equipo el de los Lakers, y es que por algo están ahí en la memoria nombres como Magic Johnson, Kareem Abdul Jabbar, James Worthy, Mychal Thompson, Byron Scott, Michael Cooper, Kurt Rambis... (que gafas las de Kurt Rambis, ¿eh?)
Eso sí era basket de verdad… Joe, que viejo hace sentirse a uno acordarse de cosas que vivió en su época de bachiller y que ya son historia… Pero es que no fue una vez sólo la que me levanté a las 3 de la mañana para ver un partido en directo por la tele de las finales…
Bueno, no vi a todas estas estrellas, pero sí que vi a Kobe Bryant o Lamar Odom con Los Angeles Lakers y a Sam Casey o Elton Brand con Los Angeles Clippers, que no es poco en estas épocas. Y bueno, un derby siempre es un derby. El pique aquí entre las aficiones también es parecido a los derbies de fútbol de los que tantos hemos visto. Los Clippers son el hermano pobre, y los Lakers el rico.
En resumen, Los Angeles Lakers 97 - 88 Los Angeles Clippers
Lakers: Kobe Bryant 29, Lamar Odom 18, Smush Parker 11, Vladimir Radmanovic 10
Clippers: Cuttino Mobley 17, Elton Brand 17, Sam Cassell 16, Corey Maggette 15
Hollywood: Nada de interés. Tiene en el monte las famosas letras en grande para la foto y la calle central del pueblo tiene en lugar de la típica acera de hormigón el suelo con baldosas, en las que ponen las estrellas de famosos. Mucho marketing, pero aparte de ir por verlo por estar en un sitio tan famoso, nada interesante.
Beverly Hills y Bel Air: Dos barrios cercanos a Hollywood. En esta zona viven todos los famosos y ricos de Los Angeles. Y se nota. Vaya barrios. Unas casas de impresión. Por aquí mucho la gente no anda, porque para ir a la casa del vecino se tirarían 5 minutos.
Los Angeles Downtown: Un montón de rascacielos y al lado calles en las que hay mucha pobreza. Un contraste enorme. Me ocurrió una cosa curiosa, mientras andaba callejeando con el coche giro a la derecha sin prestar demasiada atención porque me he acostumbrado a que todas las calles sean de 2 sentidos y sorpresa, no era. Me veo de frente a un camión, detrás un coche, y detrás 6 policías en moto con las sirenas iluminando (sin hacer ruido). Mierda. No sé ni que hacer. Pero por suerte no me dicen ni que hay. Están rodando una película y siguen de largo. Así que media vuelta y a seguir callejeando. Igual salgo en el programa del Linares.
Staples Center: Estadio donde juegan los dos equipos de baloncesto y el de hockey hielo de Los Angeles. Como era de esperar, enorme. Me toca sentarme centrado, pero en el último graderío de arriba y en la penúltima fila de todas. Hay alguno que lo verá peor que yo…
Malibu: Pueblo con una playa guapa. De las de por aquí. Eso sí, a muchos tramos de playa no se puede acceder. Son privados. Así que los que las disfruten las tienen que disfrutar bien.
Santa Mónica: Playa de los famosos “Vigilantes de la Playa”. No vi a David Hasselhoff ni a Pamela ni a ningún otro de los vigilantes. Una lástima. Eso sí, tuve el valor de meterme debajo del malecón, aunque en la serie siempre pasaban allí unas movidas muy raras. Parece que es el cine, porque no había nada raro.
Marina del Rey: Más playa del pelo a la anterior. Eso sí, esta junto a un puerto náutico con unos barquitos que pa’que.
El segundo finde de diciembre estuve viendo un rodeo auténtico. Era mi penúltimo finde del año pasado justo antes de mi vuelta por navidades..
Para el domingo de nuevo a otro espectáculo. Esta vez la Trans-Siberian Orchestra. Es una orquesta en la que mezclan música clásica con música macarra. Hay órganos con guitarras eléctricas, violines con batería… Un ambiente muy bueno también. Aquí los musiqueros no son como allí. Lo primero son puntuales y el concierto empieza a la hora marcada y a la hora de terminar no se marchan para que la gente les pida que vuelvan. Cuando se acaba, se acabó.
Aquí os pongo un video en el que se oye una de sus canciones, aunque las imágenes ahora no peguen ni con cola, porque son un tanto navideñas:
Hasta gero, gero, gero…
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