Bueno, después de unos malos días ahora tenemos algo que celebrar. Y yo por lo menos estoy para dar saltos de alegría. Así que este salto va por ti, Iker.
Salto en paracaídas en Boulder City a 15 km de Las Vegas, ciudad donde está la planta donde curro. Os pongo unas fotos del antes y del después. Cuando nos apuntamos me puse bastante nervioso, pero la verdad es que el día del salto lo he llevado bastante bien.
Primero practicando la postura de la banana o del plátano que le llamamos nosotros. Un tanto arqueado, manos y pies hacia arriba. Yo hasta practiqué la cara de susto.
Luego ya poniéndonos el buzo y empezando a sentir el cosquilleo en el cuerpo.
Después llegó el salto. Subimos hasta una altura de 3 millas (unos 4.800 metros). Durante la subida nos explican otra vez bien la postura que debemos adoptar y cuentan alguna chorrada para romper el hielo y disminuir los posibles nervios. Se abre la compuerta. Estábamos en el avión 4 para saltar. Yo era el tercero y mi colega Aitor el cuarto. Pero todo pasa muy rápido. Me fijo cómo salta el primero y para cuando lo asimilo ya había saltado el segundo y yo estaba cogiendo la posición. Asomar la cabeza y enseguida hacia abajo. Caída libre. No tuve tiempo ni para ponerme nervioso en ese momento. Y empiezo a bajar. Impresionante. Es tan grande la subida de la adrenalina que la sensación de miedo que no hace ni aparecer. No te das ni cuenta y llegas a la altura donde abre el paracaídas sin parar de gritar y de alucinar con lo que estás haciendo. Cuando lo abre pega un tirón que no es ni medio normal lo cual te hace pensar más en lo rápido que bajabas (dicen que 120 millas por hora, que son unos 190 km/h) Durante la bajada me deja un rato los ‘mandos’ del parapente (aunque él tenía otras asas por si acaso hacía el tonto) y empezamos a hacer algunos giros sintiendo como tira el parapente en los brazos. Y sin descanso llega el aterrizaje, piernas arriba y a aterrizar un poco con el culo casi.
Después el cuerpo se queda medio atontado. Tras soltar tanta adrenalina la bajada de presión de la sangre hace que te sientas hasta un poco mareado. Eso sí, con una sonrisa en la cara que no se te quita.
Luego un par de fotos ‘sanos y salvos’. Cómo diría mi abuela… “mientras vayáis y vengáis con bien…”

De la caída no tengo imágenes todavía porque no dejaban saltar con cámara, claro. Eso sí, ya me mandarán imágenes dentro de unas 3 semanas o así.
Hoy domingo a la mañana madrugón para ver el partido del Baskonia. Y he dicho bien, ver, y es que a través de Andalucía Televisión lo he podido ver (bueno, la mitad o así mientras había señal). Aunque la calidad era bastante regular es el primer partido del Baskonia que veo desde hace mucho tiempo. Eso sí, siguiéndolo por Radio Vitoria, claro. Vaya repaso otra vez del Baskonia a Unicaja.
Joe, les escribo un mensaje (primera vez que lo hago) a los de Radio Vitoria y lo leen entero en el descanso entre primer y segundo cuarto. Les ha faltado el tiempo… Esto de internet es una pasada.
Pues lo dicho, que este salto de alegría ha ido por ti, Iker. Un beso.
Salto en paracaídas en Boulder City a 15 km de Las Vegas, ciudad donde está la planta donde curro. Os pongo unas fotos del antes y del después. Cuando nos apuntamos me puse bastante nervioso, pero la verdad es que el día del salto lo he llevado bastante bien.
Primero practicando la postura de la banana o del plátano que le llamamos nosotros. Un tanto arqueado, manos y pies hacia arriba. Yo hasta practiqué la cara de susto.
Luego ya poniéndonos el buzo y empezando a sentir el cosquilleo en el cuerpo.
Después llegó el salto. Subimos hasta una altura de 3 millas (unos 4.800 metros). Durante la subida nos explican otra vez bien la postura que debemos adoptar y cuentan alguna chorrada para romper el hielo y disminuir los posibles nervios. Se abre la compuerta. Estábamos en el avión 4 para saltar. Yo era el tercero y mi colega Aitor el cuarto. Pero todo pasa muy rápido. Me fijo cómo salta el primero y para cuando lo asimilo ya había saltado el segundo y yo estaba cogiendo la posición. Asomar la cabeza y enseguida hacia abajo. Caída libre. No tuve tiempo ni para ponerme nervioso en ese momento. Y empiezo a bajar. Impresionante. Es tan grande la subida de la adrenalina que la sensación de miedo que no hace ni aparecer. No te das ni cuenta y llegas a la altura donde abre el paracaídas sin parar de gritar y de alucinar con lo que estás haciendo. Cuando lo abre pega un tirón que no es ni medio normal lo cual te hace pensar más en lo rápido que bajabas (dicen que 120 millas por hora, que son unos 190 km/h) Durante la bajada me deja un rato los ‘mandos’ del parapente (aunque él tenía otras asas por si acaso hacía el tonto) y empezamos a hacer algunos giros sintiendo como tira el parapente en los brazos. Y sin descanso llega el aterrizaje, piernas arriba y a aterrizar un poco con el culo casi.Después el cuerpo se queda medio atontado. Tras soltar tanta adrenalina la bajada de presión de la sangre hace que te sientas hasta un poco mareado. Eso sí, con una sonrisa en la cara que no se te quita.
Luego un par de fotos ‘sanos y salvos’. Cómo diría mi abuela… “mientras vayáis y vengáis con bien…”

De la caída no tengo imágenes todavía porque no dejaban saltar con cámara, claro. Eso sí, ya me mandarán imágenes dentro de unas 3 semanas o así.Hoy domingo a la mañana madrugón para ver el partido del Baskonia. Y he dicho bien, ver, y es que a través de Andalucía Televisión lo he podido ver (bueno, la mitad o así mientras había señal). Aunque la calidad era bastante regular es el primer partido del Baskonia que veo desde hace mucho tiempo. Eso sí, siguiéndolo por Radio Vitoria, claro. Vaya repaso otra vez del Baskonia a Unicaja.
Joe, les escribo un mensaje (primera vez que lo hago) a los de Radio Vitoria y lo leen entero en el descanso entre primer y segundo cuarto. Les ha faltado el tiempo… Esto de internet es una pasada.
Pues lo dicho, que este salto de alegría ha ido por ti, Iker. Un beso.
1 comentario:
¡Ole, qué primo más deportista y valiente tengo! A ver si saco tiempo para ir leyendo tu blog, que tienes mucho metido, ¿eh?
Recuerdos a San Román :P
Muxu de tu prima navarrica!
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