El 7 de mayo tuvimos un importante evento familiar, mis padres hacían el 50 aniversario de su boda, nada más y nada menos. Es complicado llegar a estas edades, y tiene mérito aguantarse durante tantos años, y lo que más mérito tiene es que de esos 50 años la gran mayoría han tenido que aguantar todas mis rarezas...
Después de las bodas de oro nos fuimos todos a comer, mis padres y sus hermanos. Nos pusimos hasta arriba como la ocasión lo merecía, claro.
Y ya para verano dejamos una excursioncita por Italia, vista a Venecia, Florencia, Vaticano y Roma. Después de toda una vida sin viajar, para celebrarlo, nada mejor que un buen viaje.


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