A mediados de abril se disputaba la Badaia Bike Marathon. Tengo ganas de apuntarme a una marcha de una semana en Canadá, la BC Bike Race, el año que viene, así que hay que empezar a rodar con la btt durante todo este año más de lo que he venido haciendo últimamente.
La Badaia era en un principio 68 km, pero que luego dejaron en 63 (aunque con el mismo desnivel). Tuvieron algún problema con permisos para pasar por alguna zona así que recortaron parte del trayecto. Aún así, era mucho tomate para mí. 63 km y más de 2.100 de subida acumulada daban un IBP de 177… lo dicho, mucho para mí. Pero bueno, mi intención era salir y cuando estuviera cansado, coger uno de las varias escapatorias que había metido en el gps.
Estábamos apuntados unos cuantos sanromanejos (Juankar, Karlos, Patxi, Alberto D, Alberto E y yo) además de un korresano (Nestor). Así que la representación era muy buena (faltaba Javi que estaba dentro de la organización). El sábado quedamos para ir a por los dorsales a Naclares, y tras un par de potes a casa a preparar un buen plato de pasta, a cenar y a la cama.
El domingo quedamos todos en el parking de Naclares. Fuimos cada uno en nuestro coche porque está muy cerca de Gasteiz y no sabíamos lo que nos iba a costar a cada uno. Tirada demasiado larga para andar esperando a ver si van llegando los demás. Daban temperatura de 8 a 12º y probabilidad de agua a partir de las 12, dudas sobre qué llevar. Al final de pirata y con el windstopper y un buff, que me paré a quitar nada más salir y empezar las rampas hacia los molinos de Oteros por una subida constante, pero con piso perfecto así que sin paradas. 10 km seguidos cuesta arriba. Todo este desnivel se bajaba en la mitad de distancia, así que la bajada a Zuazo peligrosilla en algunos tramos, sobre todo con la cantidad de barro que había en este tramo. En Zuazo estaba el primer avituallamiento donde me junté con Txutxín y empezamos a subir el portillo de Eizaga donde se quedó atrás y ya no le vi más en todo el recorrido. Al empezar a subir me quité el windstopper y ya seguí de corto, hizo un día muy bueno. En el km 27 estaba un punto complicado, porque ya llegas cansado y hay una escapatoria muy sencilla que me tentó coger, pero al final vi que llevaba 45 min de adelanto sobre el cierre de control así que me animé a seguir (más con la cabezonería que con otra cosa). De ahí la subida a Armikelo, dura en la que me bajé bastante (iba igual de rápido andando que montado) y tras un tramo llano volvíamos al avituallamiento de Hueto (justo al lado del del km 27) En la bajada cayeron 4 gotas y me puse el windstopper por si acaso, pero fue un amago así que de nuevo de corto. Tras reponer fuerzas veo que llevo hora y 15 min de adelanto sobre el cierre de control y quedan 18 km a meta, así que por lento que vaya llegaré bien. Me junté con 2 de Iruña y otro de Bergara que iban a mi ritmo y nos andábamos pasando, así que el último tramo de nuevo acompañado, mejor. Quedaban 2 subidas, la primera más suave, pero la segunda con la pala del jardín botánico ya zumbaba el bolo. Menos mal que desde ahí y tras una bajada era todo más o menos llano. La cabeza hace mucho.
Al final llegué bien de piernas (por el 30 lo pasé peor, pero se recuperaron) con un tiempo de 6 horas y 45 minutos. Un par de horas detrás de la élite sanromaneja.
Muy buena la organización de la marcha, por cierto. Marcaje, avituallamientos y gente por el recorrido. Para tomar nota en San Román.


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